Los cadáveres de 10 personas —cinco mujeres, tres hombres y dos niños— fueron localizados ayer en el embalse del Cerrón Grande, en Chalatenango, a unos 71 kilómetros del Arenal Montserrat, lugar donde el pasado jueves se desplomó el autobús en que viajaban feligreses de la iglesia Elim.
Autoridades de Protección Civil presumen que los cuerpos pertenecen a las víctimas del citado incidente. De ser así, ascendería a 28 el número de cuerpos reconocidos de forma oficial por Elim, quedando cuatro víctimas por rescatar. Los cadáveres fueron ubicados en diferentes puntos de la bocana: El Naranjal, El Tablón, La Tumbilla y Santa Bárbara.
A las 5 de la tarde de ayer, el Instituto de Medicina Legal (IML) inició la identificación de los cuerpos. Solo uno de ellos fue reconocido. Se trata de Krissia Landaverde, de 24 años. Los demás aún no han sido entregados.
El sábado pasado, una de las familias dolientes fue víctima de una confusión en el IML. Les entregaron un cadáver equivocado y tuvieron que devolverlo.
El director de la institución, Mario Hernández, reconoció ese yerro e informó que por este precedente y por el estado irreconocible de los cuerpos (más de 48 horas en el agua) procederán a hacer pruebas de ADN. Los resultados se conocerán el jueves.
Con el cadáver de Krissia, suman 17 los entregados a las familias. Todavía quedan 11 en Medicina Legal, dos de ellos recuperados el sábado y que también necesitan la prueba de ADN.
Las familias lamentaban ayer no poder enterrar pronto a los suyos. Ayer, solo dos de las víctimas fueros sepultadas.
nueva búsqueda
Las labores de rescate realizadas ayer en el embalse fueron auxiliadas por 10 lanchas y dos helicópteros. También varios familiares de las víctimas realizaron su propia pesquisa. La búsqueda en esa zona se suspendió a las 3 de la tarde y las autoridades informaron que se reanudará este día y en esa zona.
“Sabemos que Dios es poderoso y puede mover sus manos para encontrar a los hermanos que aún faltan”, expresaron los pastores de Elim.
Por su parte, la Iglesia católica, en voz de su jerarca monseñor Fernando Saenz Lacalle se sumó al luto por la tragedia ocurrida el jueves. El arzobispo también cuestionó las obras realizadas en la zona del Arenal Montserrat.
“Afortunadamente se hicieron obras importantes; si no, hubiera sido peor la tragedia. Aunque no sé si son suficientes”, dijo Sáenz.