Entre el 3 y el 4 de agosto el país se verá nuevamente afectado por una onda tropical, que se presenta moderadamente activa.
De acuerdo a Luis García, jefe de meteorología del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), la influencia se puede dar mediante tormentas eléctricas, con lluvias fuertes de dispersas a generalizadas.
“Básicamente, las ondas tropicales ocupan 12 a 24 horas en cruzar y van afectando en el transcurso del tiempo en diferentes zonas, barren todo el país, pero a diferentes horas”, explicó el meteorólogo sobre la duración de la influencia por parte de la onda tropical.
Para el período vacacional, el SNET informa que se observan condiciones típicas de nubosidad iniciando en horas del mediodía y lluvias vespertinas al final de la tarde y en la noche. Esto asociado al ingreso de humedad por la brisa marina más la proveniente del Caribe.
En los últimos días, según explicó García, lo que se ha observado es la ocurrencia de precipitaciones máximas entre 40 y 60 milímetros, producto de tormentas eléctricas fuertes. Estos parámetros se mantendrían en los días en que el país no esté influenciado por ondas tropicales.
Entre el 3 y el 4 de agosto, con el paso de la nueva onda tropical, se espera un incremento en la cantidad de lluvia. De acuerdo al meteorólogo, podrían darse lluvias aisladas de unos 70 a 80 milímetros.
Para el resto de la vacación de agosto se mantendrán las lluvias aisladas la mayor parte de los días, con una intensificación el día que la onda tropical cruce el país.
Canícula a mitad de mes
A mediados de agosto se espera que haya un nuevo período de reducción de lluvias, cuya predicción se hizo en el Segundo Foro del Clima para Centroamérica 2008.
A pesar de las lluvias de los últimos días y la próxima influencia de una onda tropical, el SNET afirma que esta predicción no se modifica.
El período seco que ocurrió en el país a finales de julio fue calificado por el SNET como una canícula débil, que se dio básicamente en la zona oriental y paracentral, registrándose ahí los mayores déficits de lluvias.
Esa canícula débil duró seis días, casi de forma homogénea, y solo en algunas zonas específicas de la costa de La Unión y San Miguel, pudo haber durado siete días.
Los días de ausencia de lluvia se registraron entre el 25 y el 29 de julio, en otras zonas se prolongó hasta el 30.
De acuerdo a los registros del SNET, junio y julio fueron los meses de mayor acumulación de lluvia, en lo que va de la temporada lluviosa.
En la previsión para los próximos tres meses, la institución informó que septiembre sería el mes más lluvioso. Llegando incluso a contemplarse la presencia de un temporal. Además, advirtieron de desbordamientos en ríos y quebradas de rápida reacción como el Acelhuate.