La única bombera del país es mamá

Se ve fuerte. Habla con mucha convicción sobre el servicio a la comunidad. Se llama Delmi Erazo, tiene 23 años, y es la única bombera asalariada del país. Tiene un hijo de siete años que quiere ser policía, igual que el papá.

Eduardo Portillo

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Imprimir Enviar nota 06/05/2008

Cristofer Ulises Corleto Erazo es el hijo de la única bombera con salario en el país. Va a primer grado y dice que le gusta la escuela porque sus calificaciones son “sólo dieses”. Sobre el trabajo de su mamá, sabe que “anda apagando el fuego en los edificios”.

Al preguntarle si la imagina sofocando un incendio, recuerda cuando la vio en la televisión. “Ahí está tu mamá”, le dijo la abuela. El niño, emocionado, describe como Delmi sostenía la manguera.

Dice que su mamá es valiente, “no como Superman” pero sí valiente. Él no quiere ser bombero porque “a veces salen todos quemados”. Delmi ha sufrido quemaduras leves y Cristofer ha sido testigo.

Este niño dice que su futuro profesional lo definirá “hasta que llegue a la universidad”, aunque ser policía, como su papá, sí le llama la atención.

La mayor parte del tiempo, el pequeño pasa con la abuela. Los fines de semana, sus padres le ayudan en las tareas escolares o dividen los paseos entre Plaza Mundo y Cojutepeque.

Una vez al mes, Delmi tiene turnos de 72 horas: Entra a las siete de la mañana del viernes y sale el lunes a la misma hora. Aún así, siempre se mantiene en contacto con el pequeño vía telefónica. Si no, el niño, encantado, visita a su mamá en la delegación de Santa Anita, donde está destacada.

Delmi aún no sabe si trabajará el 10 de mayo, pero adelantó que la celebración del Día de la Madre será con su familia el domingo 11. Ese día recibirá ocho dólares en efectivo como regalo de Cristofer, quien se los prometió durante la entrevista.

 

Foto cortesía de La Prensa / Eduardo Portillo

“Ser una mamá bombera no significa que descuide el hogar, uno siempre está pendiente. El trabajo es algo necesario y lo que yo pienso es que hay que buscar un equilibrio.”, Delmi Erazo