Canciller de la república
Marisol, canciller de princesas

La entrega y pasión por sus tres hijas son los factores que le dan la fuerza a la Canciller de la República en su rol de madre.

Paúl André Méndez
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Imprimir Enviar nota 5/16/2008

Abrazos, besos, cosquillas y dulces palabras son las que salen del corazón de Marisol Argueta de Barillas, cuando se reúne con sus tres hijas, dejando de lado la seriedad y el protocolo que su investidura como canciller de la república le exige seguir.

Cuando sus tres tesoros la llegan a visitar a su despacho se rompe un poco la etiqueta para disfrutarlas y gozar de su presencia, reflejando la felicidad plena de ser madre.

“Nosotras las mujeres tenemos la capacidad para organizarnos y cumplir con varios roles, uno sumamente importante es ser mamá, que es una responsabilidad, pero una alegría enorme” comenta Marisol de Barrillas, quien comenzó su papel del Canciller en enero de este año.

Como madre quiere ver crecer a sus hijas como tres niñas felices, esperando que puedan contribuir a la sociedad como buenas mujeres, tal como ella lo hace ahora por el país.

Los primeros pasos

Marisol Argueta de Barillas disfruta totalmente a sus hijas, mientras los compromisos en el exterior se lo permiten, ella aprovecha esos momentos para fomentar los lazos con sus princesas.

“Yo soy feliz de tener a mis tres niñas, ellas se llevan súper bien, juegan juntas y creo que van hacer muy buenas hermanas, porque les inculcamos que se quieran, respeten, compartan, recen y que hagan muchas actividades juntas” explica la diplomática.

Asimismo, menciona que es una ventaja tener a tres hijas, porque así pueden compartir el mismo espacio, juegos y diversión, pero admite que igual sería una madre feliz si hubieran sido niños o de ambos géneros, de la misma forma los disfrutaría como madre.

“En esta edad (4,3 y 1) demuestran nuevos conocimientos, expresan algo nuevo, cada día encuentro en ellas algo que me fascina y me divierte”, revela la encantada madre.

El legado

 

Para la canciller de la república el reto de ella es ser un ejemplo y testimonio de vida para sus hijas, lo cual construye a diario “ver reflejados los valores e ilusiones que uno tiene en sus propios hijos  y ser uno ese referente para legarle al mundo bueno ciudadanos, en este caso tres mujeres, me hace potenciar a las niñas con educación, ejemplos, principios en los que uno cree, lo cual es sumamente importante” explica la funcionaria, en su tarea de hacer de su hijas buenas mujeres.

Por eso, su mensaje para las madres es que traten de desarrollarse en todas las facetas que les interese, que recuerden que como mujeres tienen la capacidad de poder jugar varios roles sin desconocer su naturaleza de ser madres y que vean en las nuevas generaciones el reflejo de lo mejor que pueden conseguir.

Amor entre prioridades

Marisol de Barrillas admite que la construcción de una familia tan unidad y sólida como la que ella disfruta es el resultado de una buena organización, entrega y el apoyo de su esposo Carlos Barrillas, con quien ya tienen más de cinco años de estar casados y de formar un equipo triunfador.

“Por mi trabajo, actualmente, tengo mi tiempo un poco limitado, pero lo que trato de hacer es organizarme bien, les dedico la mañana bien temprano, trato de llegar antes de encontrarlas dormidas, y el fin de semana se los dedico totalmente a ellas” explica la orgullosa madre.

Ella ha encontrado en su esposo un excelente apoyo, aparte que las niñas ya sean acostumbrado a las continuas salidas de mamá, espacio donde sus colaboradas son una gran ayuda, por eso la funcionario se siente tranquila, porque sus hijas están bien cuidadas en su ausencia.

“El momento de las despedidas es muy triste, trato de evitarlo, porque todavía están en una edad que no comprenden que voy por un tiempo y regreso; ellas creen que siempre ando en un avión, cuando no estoy, tanto así que cuando ven pasar a uno dicen: Ahí va mami” comparte la entregada madre.

Cariños y disciplinas

La canciller de la república como madres es dulce y atenta con sus niñas, pero ella sabe también que los llamados de atención son parte importante en la formación, por eso les aplica la diplomacia y la disciplina, “porque son los roles que una debe jugar en la formación de ellas, algunas veces el de la compresión y la negociación, pero también las disciplino”, finaliza la canciller, no sin antes asegurar que dedicarles tiempo es necesario, pero sobre todo que sea de calidad.

 

 


Foto de La Prensa / Gustavo Escalante. Marisol de Argueta es la canciller salvadoreña desde enero.

“El momento de las despedidas es muy triste, trato de evitarlo, porque ellas están en una edad que no comprenden”

Las cifras de Marisol

40 años
Son las primaveras que hasta ahora tiene la Canciller.

5 de nupcias
Hace un lustro encontró su complemento perfecto.

3 regalos
Le ha brindado Dios a Marisol con el nacimiento de sus hijas.

4 meses
Son los que tiene en su cargo de Canciller.