La Semana Mayor ha llegado y los fieles se preparan para la máxima celebración de la Iglesia católica. La parroquia El Calvario, en el centro de San Salvador, no es la excepción. Aproximadamente 25 personas trabajaban ayer en los preparativos para las actividades litúrgicas de la Semana Santa.
Jorge Pineda es un joven de 16 años que dedica su tiempo libre a participar en eventos vinculados al quehacer parroquial.
Ayer, junto con Alejandro Ramos, limpiaba minuciosamente la cruz que cada Jueves Santo peregrina por las principales calles de San Salvador. Ambos jóvenes concluyen en que la razón que los motiva a desarrollar estas actividades es el amor que sienten hacia Dios.
Jorge es experto en explicar los detalles y andanzas de la cruz. “Todo el año pasa guardada, se saca el Jueves Santo y regresa el Viernes Santo”, explica.
“La cruz ya va cumplir 50 años el 4 de abril”, dice.
En efecto, una placa en la parte posterior confirma su fecha de elaboración: el 4 de abril de 1958. Los detalles de uvas y hojas se fabricados con una mezcla de plata y cobre.
La cruz fue donada por Joaquín Palma y su familia, y elaborada por un artesano de quien solo se sabe que es de apellido Estrada.
De acuerdo con los jóvenes, la cruz esta hecha con madera llamada Melón. Una característica peculiar de esta madera es que mientras pasa el tiempo su peso aumenta. “Cada año se pone más pesada”, dijo Alejandro.
Otro de los voluntarios que trabajan en los preparativos de la Semana Santa es Carlos Alberto García, un joven de 19 años que pertenece a la Asociación Vía Crucis y que desde que inició la cuaresma dedica su tiempo a afinar cada detalle.
Cada Viernes Santo Carlos participa en el vía crucis, sin embargo su preparación viene desde antes. Ayer por la tarde, participaron en la organización de las procesiones y se midieron su traje morado para retocar los últimos detalles.