Limpiar, coser y meditar




Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 3/18/2008

Cada Jueves Santo miles de católicos celebran la víspera de la muerte de nuestro señor Jesucristo. En la procesión del silencio se conmemora el camino de Jesús desde que es aprehendido por los soldados romanos en el monte de Los Olivos, donde oraba, hasta llegar a la presencia del gobernador de Roma, Poncio Pilatos.

Cada parroquia celebra este pasaje bíblico con la procesión del silencio.

Originalmente, y según la tradición, en dicha procesión únicamente participan hombres. Y es en ella que la célebre cruz de la iglesia El Calvario hace su aparición.

La cruz fue fabricada por un artesano del que solo se conoce la inicial de su nombre y su apellido: J. Estrada.

En el interior del templo también se dan los últimos toques a la urna en que se pasea la imagen de Jesucristo en la procesión del Viernes Santo.

En uno de los cuartos de la oficina parroquial decenas de jóvenes arreglan, limpian y ubican los trajes morados que llevarán los 80 cargadores durante el vía crucis.

Algunas señoras también dedican su tiempo a confeccionar los trajes que vestirán las imágenes de Jesús, la Virgen María y los apóstoles.