El bien sobre el mal

Desde hace más de un siglo, Texistepeque celebra cada Lunes Santo la tradición de los talcigüines. Según la leyenda religiosa, estos son los demonios que se atrevieron a tentar a Jesús durante su ayuno de 40 días en el desierto.


Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 03/18/2008

UN RECUERDO.
Una joven que recibió un latigazo en su pierna se retira de la zona del parque. El dolor fue grande, pero bajo la creencia de que un latigazo limpia de pecados.
ACROBACIA.
Dos jóvenes talcigüines intentan golpear a un texistepecano, que hace un salto acrobático para evitar ser azotado.
DESDE BEBÉ.
La mayoría de católicos texistepecanos participan en la tradición, la cual les es inculcada desde pequeños, tal es el caso de Roberto Dueñas, de ocho meses, quien fue vestido de talcigüín.
PARA QUE DUELA.
Algunos talcigüines mojan los látigos para que a los fieles que golpean les duela más. Entre más duele, más limpieza de pecados.
CONTRA EL CALOR.
Ya derrotados, los jóvenes que representan a los talcigüines reciben un baño de manguerazo. Ayuda a sofocar el calor.
DERROTADOS.
Según la tradición cristiana, Jesús venció las tentaciones. Eso se representa cuando vence y pone a sus pies a quienes hicieron de talcigüines.
NI ELLOS SE SALVAN.
Los talcigüines son parejos, azotan a todos los pecadores. Ni los policías se salvan de recibir azotes por sus pecados.
VISITANTES.
Varios turistas de Santa Ana se abrazan para sentir la adrenalina de recibir un azote. Texistepecanos y turistas son objetos de los golpes limpiadores.