Alfombras, velas, devoción y peticiones son elementos que caracterizan las tradicionales procesiones de Semana Santa.
Cada año feligreses y católicos asisten a estos rituales propios de la cuaresma. Tanto El Calvario, en el centro de San Salvador, como las demás parroquias de todo el país tienen lista la agenda y el recorrido de las procesiones.
El padre Miguel Giorgio, párroco de la iglesia María Auxiliadora (Don Rúa), señala que las procesiones son una forma de acompañar a Jesucristo en su pasión, muerte y resurrección: “Todos los cristianos debemos participar activamente y demostrar nuestra fe”.
Giorgio también aprovechó para aclarar que una procesión no tiene sentido si no se va también al templo a vivir y meditar la palabra de Dios: “Las procesiones son una prolongación de la celebración dentro del templo, los cristianos debemos creer en público lo que profesamos dentro de la Iglesia”.
El religioso también instó a los feligreses a vivir y meditar los pasajes bíblicos y la vida de Jesús; de lo contrario, dice, se vuelve “algo momentáneo”.
Procesiones en el centro
Mañana, Jueves Santo, inicia de lleno la máxima celebración de la Iglesia católica. La procesión del Silencio partirá a las 8:30 de la noche de la iglesia de El Calvario hacia la iglesia de San Esteban.
Para el Viernes Santo las actividades se incrementan. El vía crucis saldrá a las 7:30 de la mañana de la iglesia de San Esteban y recorrerá las principales calles del centro capitalino hasta llegar a la iglesia de El Calvario, donde se recreará la crucifixión.
Posterior a los Santos Oficios, el Santo Entierro partirá a las 5:30 de la tarde de la iglesia de El Calvario y recorrerá las principales calles del centro histórico.
Para culminar las celebraciones de la semana mayor, el domingo a las 3 de la madrugada partirá la procesión de Resurrección de la iglesia de El Calvario.