Muchos bichosy bichas demostraron su amor a Dios en esta Semana Santa. Lo hicieron con sacrificio: se desvelaron diseñando alfombras de sal en la calle.
Semana Santa es una época propicia para reflexionar. La fe y la devoción inculcada por sus familias y en sus colegios movió en masa, literalmente, a la bichada salvadoreña para que se avocara a diseñar alfombras en las calles por las que anoche pasó el Santo Entierro.
La faena de estos bichos y bichas inició cerca de las 9 de la noche del Jueves Santo. Con sus familias, grupos de la iglesia, asociaciones juveniles o compañeros de la promo 2008, delimitaron su territorio con lazos y yeso blanco. Los espacios eran de unos siete metros cada uno y las alfombras de cinco.
En el centro de San Salvador, justo enfrente de la catedral metropolitana, nos encontramos a los bichos del grupo scout 61 “Las Águilas”. Ellos estaban haciendo una alfombra muy peculiar: el rostro de María, de Jesús y del joven scout. El diseño tenía rostros de ánime (manga japonés).
Muy afanada estaba Andrea Campos, de 20 años, dibujando sobre la calle Rubén Darío la alfombra con diseño de ánime. Dice que su dibujo fue el ganador de las propuestas que hicieron en su grupo scout. “Nosotros, como scout, le tenemos que enseñar a los niños acerca de Dios. Es un trabajo en equipo ofrendado a Dios”.
En Santa Tecla, las 38 cheras de la promo de la escuela Madre María Mazzarello también le dedicaron una alfombra a Jesús. Es la primera vez, para muchas, dicen, que se involucraron en esta actividad. Karla Roque era una de las más activas del grupo. “Esta alfombra va dedicada a nuestro Señor Jesucristo. Nos motiva que es el último año que estamos juntas como compañeras y agradamos a Diosito con nuestro sacrificio de no dormir toda la noche”, dijo la joven.
A lo largo de la 4a. calle poniente, siempre en Tecla, los chalecos, los maristas, las chicas guías y otras organizaciones juveniles, también ya tenían delimitado su espacio. mientras teñían la sal y escuchaban reggaetón, rock, salsa y cumbias.