| En el inicio de los actos de la Semana Santa, el papa Benedicto XVI ofició hoy una primera misa en la Basílica de San Pedro en la que se bendijeron los Santos óleos para bautizos y confirmaciones, como establece la tradición.
En este rito antiquísimo estuvieron presentes sobre todo cardenales, obispos y sacerdotes.
A pesar de los pronósticos de mal tiempo, decenas de miles de fieles de todo el mundo acudieron a Roma para celebrar la Semana Santa y fueron recibidos hoy con una fuerte tormenta y granizo.
En su sermón, Benedicto XVI criticó el ansia de libertad ilimitada de la humanidad. La libertad significa más bien que la "debemos compartir con otros y sólo en comunidad con ellos podemos ser libres", dijo el Papa. El pecado de Adán consistió en "querer hacer realidad su voluntad y no la voluntad de Dios".
La política también interfirió en este inicio de las ceremonias en el Vaticano. Así, el portavoz jefe del Vaticano, Federico Lombardi, respondió hoy a las acusaciones del jefe de Al Qaida, Osama bin Laden, según las cuales Benedicto XVI juega un papel en una "cruzada" a la que pertenecen las controvertidas caricaturas de Mahoma. La acusación es "absolutamente injustificada", dijo Lombardi.
También hoy, China rechazó el llamamiento de Benedicto XVI a la tolerancia con respecto a los tibetanos. "Los criminales deben ser castigados de acuerdo a la ley", señaló el Ministerio del Exterior en Pekín.
Esta noche tendrá lugar el tradicional lavado de pies en la Basílica Laterana, en el que el Santo Padre lavará los pies a doce hombres en recuerdo del gesto de devoción y misericordia de Jesucristo hace 2.000 años.
El Viernes Santo se espera la presencia de numerosos peregrinos y turistas en el tradicional Via Crucis en el Coliseo. Y el domingo el Papa impartirá la tradicional bendición "urbi et orbi" en la Plaza de San Pedro. Los meteorólogos predicen mal tiempo también para el fin de semana.
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