¿Otra vacación familiar?

Siempre que se aproximan las vacaciones hacés planes con tus amigos y te imaginás en la playa. Pero no sos vos quien tiene la última palabra a la hora de decidir dónde pasarás las “vacas”, seguro que tus padres también tienen algo que decir.

José González
efecinco@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 17/03/2008

Con las vacaciones, la necesidad de divertirte y compartir con tus amigos crece y tu cabeza comienza a maquinar planes sobre qué harás en la Semana Santa. La imaginación vuela y te lleva a la playa, a la montaña, a tantos lugares; ríes a carcajadas, el viento surca tu pelo, tus amigos te rodean. No hay de qué preocuparse. De pronto el anuncio de tu mamá te devuelve al planeta Tierra: “Estas vacaciones las vamos a pasar en familia”.

“Con mis amigos me siento más relajada, no es lo mismo que con mis papás.” Así resumió Fátima Andrea Ramírez, una chica de 15 años, la diferencia entre los momentos que disfruta con sus cheros y el tiempo que pasa con su familia.

Esta joven cuenta que se deberá conformar con cambiar los planes que había hecho para los primeros días de la semana de vacaciones, ya que su madre le ha dicho que irán todos a la playa. La madre de Fátima trabaja y no cuenta con mucho tiempo para estar con sus hijas, por lo que sus días libres son preciados. “Yo estoy de vacaciones y ellas también; siento que es un tiempo que hay que aprovecharlo para hacer viajes familiares”, opinó Ana Vilma de Ramírez, la mamá de Fátima.

En el caso de Fátima y su mamá, ellas tienen un acuerdo: Cuando es tiempo de vacaciones y su mamá está en casa, los viajes en familia van antes que los planes individuales de ella y sus hermanas. Y si bien a veces la chica dice haberse sentido triste y enojada por no poder cumplir sus deseos de salir con sus amigos, también sabe aceptar la situación e incluso disfrutar de los paseos familiares. “Compartimos y no nos enojamos”, relató Fátima sobre lo que sí le agrada de estos viajes.

Claro que los padres también pueden tomar en cuenta las peticiones de sus hijos. Esto depende también de la edad, y a los mayores les resulta menos difícil conseguir los permisos que a los más pequeños. La hermana mayor de Fátima a veces decide no acompañar al resto de la familia cuando tiene otras cosas que hacer.

Otro caso es Carolina (no quiso decir su apellido por miedo a que la castiguen), una joven de 16 años que estudia segundo año de bachillerato en San Salvador. Su caso es un tanto más difícil. “En vacaciones nunca puedo salir con mis amigos, mis papás solo hacen sus planes y ahí me llevan”, confesó esta chica.

Ella piensa que sus padres son demasiado estrictos respecto a los permisos que le niegan. “Me siento mal porque mis amigos me dicen que vaya con ellos a algún lugar y a veces ni siquiera pregunto porque sé que no me van a dejar”, comentó. Estas vacaciones la familia de Carolina viajará fuera del país, por lo que sus deseos de estar con sus amigas y amigos tendrán que esperar para convertirse en realidad.

Con mis amigos me siento más relajada, no es lo mismo que con mis papás.”

Fátima Andrea Ramírez, de 15 años.

Yo estoy de vacaciones y ellas también; siento que es un tiempo que hay que aprovecharlo para hacer viajes familiares.”

Ana Vilma de Ramírez, mamá de Fátima.