Cada uno de los países que conforman el istmo centroamericano aportó a la ruta de Volcanes y Ciudades Coloniales, y a la de Patrimonios de la Humanidad su mejor producto. Panamá, Costa Rica y Guatemala son los competidores más fuertes que ofrecen mayor variedad turística.
Para el caso de Panamá, compite con cuatro lugares declarados Patrimonio de la Humanidad; Costa Rica tiene tres patrimonios de la humanidad, un patrimonio intangible, y siete volcanes diferentes; y Guatemala, que ofrece tres Patrimonios de la Humanidad, dos patrimonios intangibles y 12 volcanes que visitar a lo largo de su territorio.
En el caso de El Salvador, la oferta cultural es poca, ya que solo se ofrece un patrimonio de la humanidad: Joya de Cerén. Sin embargo, el hecho de que solo sea un sitio no intimida a la hora de atraer turistas, ya que su valor histórico es diferente a otros centros de historia. De hecho, ha sido tomado en cuenta como uno de los seis lugares que serán parte del plan piloto de la ruta de Patrimonios que realizará el SICA. “Joya de Cerén es considerado como uno de los sitios culturales más importantes, porque es el único que representa una forma de vida”, dice Mercedes de Mena, secretaria técnica del consejo centroamericano de Turismo.
Según las estadísticas de CONCULTURA, en 2006, 42,072 personas visitaron Joya de Cerén, siendo la mayoría nacionales.
En total, la región promueve la visita a 15 patrimonios, y cuatro patrimonios intangibles de la humanidad, que han sido declarados como tal por la UNESCO.
En el mundo existen 851 patrimonios de la humanidad: 660 culturales, 166 naturales, y 25 combinados (como el parque nacional Tikal, de Guatemala), distribuidos en 141 países.