10 tips para aligerar el equipaje

Cargar maletas pesadas es algo molesto, agotador y a veces hasta puede resultar costoso. Quítese el peso de los hombros y ponga sus maletas a dieta con esta breve guía para aliviar el peso de su equipaje de una vez y para siempre. Sobre todo, si no quiere pagar extra.

Redacción de Estilo
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Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 1/3/2008


Llevar equipaje liviano no es un alivio únicamente a la hora de pagar sobrepeso en el aeropuerto, además puede resultar muy cómodo si desea viajar como mochilero.

Qué sencilla puede ser la vida de un viajero que carga una breve mochila. Siga estos consejos.

Si lo tienen, no lo lleve.
Antes de ir de viaje, tómese unos minutos para llamar al hotel, albergue o donde sea que se vaya a hospedar y pregunte si cuentan con toallas, sábanas, secador de pelo y todas esas cosas que no querrá cargar en sus maletas. Si la respuesta es sí, evite llevar estos elementos en su equipaje.
Temporadas.
¿Es invierno? Lleve ropa abrigada. ¿Es verano? Lleve ropa ligera. No cargue con cosas “por si acaso” que raramente usará.
Combinando colores.
Las mujeres no son las únicas que combinan rigurosamente sus prendas. Por eso, para las personas que no dejan nada librado al azar, lo mejor será elegir ropa de colores más bien neutros: marrón, blanco, negro y pasteles. Así, todo será combinable y llevará menos.
Una regla sencilla.
Existe una regla para viajes de menos de una semana, que consiste en llevar siempre lo justo, que no falte nada y lo más importante: que no sobre. Empaque una playera por día, un conjunto de ropa interior por día, un suéter, un pantalón cada dos días (nunca menos de dos pantalones), dos pares de zapatos en total y alguna prenda de temporada como un traje de baño.
Cuenta para descontar.
Antes de hacer las maletas, haga una lista con todas las cosas que lleva, incluidas las menos importantes, como ropa interior, cepillo de pelo... Conviene además disponer los objetos sobre una cama o un sillón, de modo que tenga una visión completa. Así sabrá qué cosas realmente están de más.
Lo más pesado va con usted.
Regla muy conocida por los viajeros expertos: lo más pesado va con usted. Esto significa (salvo que las condiciones climáticas lo hagan insoportable) que debe llevar puestos suéteres o abrigos. Esto le ahorrará una maleta extra.
Lavandería.
En el 99% de los destinos turísticos encontrará una lavandería.
Cosas pequeñas, maletas livianas.
Las cosas más pequeñas e insignificantes son responsables de gran parte del peso de un equipaje. Por eso mucho antes de empacar comience a comprar versiones miniatura de las cosas de uso diario: champú, cremas, bronceador, repelentes. Si no consigue productos en versiones pequeñas, puede dosificar los que tiene en botellas de menos tamaño.
Guías, planos y mapas.
¿Cuando planifica su viaje suele llevar todos los folletos que tiene, mapas, guías, revistas? Todo lo que sea papel termina siendo de lo más pesado. Pruebe anotar los datos más importantes en una sola libreta o envíese a sí mismo un correo electrónico con la información si en su destino hay internet.
Presentes y souvenires.
¿Quién nunca se ha llevado un bonito souvenir para tener un recuerdo del viaje? Hay quienes van aún por más y llevan presentes para todos sus familiares y amigos. Si es de los que no pueden dejar de hacer obsequios, elige comprar algún alimento regional, como dulces, enlatados... lo que sea que le haya llamado la atención. De regreso, podrá invitar a sus seres queridos para que prueben los manjares que ha traído y de paso vean las fotografías del viaje.