La influencia que el grupo de amigos ejerce en los adolescentes también funciona para que, en lugar de comenzar a fumar, el joven descarte esa idea, según un estudio publicado por la revista médica británica "The Lancet".
Las universidades británicas de Bristol y Cardiff han llevado a cabo una investigación con unos 11.000 alumnos de 12 y 13 años que demuestra que si el líder de un grupo de amigos trasmite mensajes contra el consumo de tabaco, el porcentaje de fumadores disminuye un 25%.
De los 59 colegios estudiados, 29 pusieron en marcha la estrategia ASSIST, consistente en elegir a los "líderes" de los grupos de jóvenes, formarlos durante diez semanas acerca de las consecuencias negativas del consumo de tabaco y pedirles que transmitieran estos datos a sus compañeros.
Los investigadores descubrieron que el número de alumnos que comenzaba a fumar después de esta estrategia era un 25 por ciento menor justo al finalizar el estudio, un 23 por ciento menor un año después y el 15 por ciento menor a los dos años.
Los autores aseguran que, de implantar esta forma de prevención del tabaquismo en los colegios británicos, el número de alumnos de 14 y 15 años que comenzara a fumar regularmente se reduciría en 43.000 adolescentes cada año.