“Me hice la vasectomía, porque es mi decisión tener solo dos hijos”, dijo Wilmer, quien a sus 24 años es padre de un niño y de otro que viene en camino.
Lo de tener hijos por todos lados o poseer una familia grande hoy en día no es muy rentable, si se toma en cuenta que el nivel adquisitivo es cada vez más bajo y los hombres tienen menos posibilidades de voltear a otro lado para cumplir con su paternidad.
Wilmer está de acuerdo con esto y es una de sus razones para practicarse la vasectomía siendo tan joven. Entonces, si es así, ¿por qué las clínicas de esterilización masculina no están abarrotadas?
La encuesta de Salud Familiar (FESAL 2002/2003) adjudica esto a la falta de información veraz sobre la vasectomía, lo que facilita los mitos y el miedo respecto al método. A ello se suma la falta de acceso a este, según el documento.
Además, solo el 0.9% de los 1,315 hombres entrevistados para la FESAL se había hecho la vasectomía, un número contrastante con el 31% que dijo usar la esterilización de la mujer como método de planificación.
En definitiva, la vasectomía es poco utilizada. Pero las cosas parecen cambiar.
A la clínica 10 de la unidad médica Ilopango del Seguro Social, unos 15 hombres llegan cada mes para esterilizarse, dijo el doctor Juan Francisco Fuentes, encargado del programa de vasectomía.
Son individuos entre 20 y 60 años de edad: solteros, casados, divorciados; profesionales, obreros o empleados. Sobresalen, comentó el doctor, los policías y los motoristas de microbuses.
De estos, algunos tienen solo un hijo y los que han engendrado tantos “que han perdido la cuenta”. Uno de 35 que ya tiene un nieto y otro de 60 que ya no quiere más niños, aseguró.
Entre los motivos que lleva a estos hombres a la intervención, sobran quienes alegan que el dinero es insuficiente como para seguir teniendo hijos, pero también están los enamorados: aquellos que prefieren esterilizarse a que su pareja quede embarazada o utilice anticonceptivos que le hacen daño a la salud.
Estos hombres están asumiendo un rol que siempre se ha pensado natural para las mujeres. Los mismos sistemas nacionales de salud promueven con mayor insistencia los métodos de planificación femeninos.
El Ministerio de Salud solamente esteriliza hombres en el Hospital de Maternidad y el regional de Santa Ana, mientras que el Seguro Social lo hace en algunas unidades médicas metropolitanas y en los hospitales de Santa Ana, San Miguel y Zacatecoluca.
No obstante, desde el punto de vista económico, esterilizar a hombres es mucho más barato, de acuerdo con el doctor Fuentes. En el ámbito institucional, la vasectomía cuesta $32, mientras que la esterilización femenina tiene un valor de $350.
Pero además de esto, ¿qué ventajas tiene la esterilización masculina, respecto a la femenina?
Una técnica de 30 minutos
El método de vasectomía empleado por Fuentes implica una herida de medio centímetro en la bolsa escotral (la que sostiene los testículos), anestesia local, 30 minutos en la camilla de la clínica (no requiere hospitalización) y cinco días de incapacidad.
Unas condiciones sin duda envidiables para cualquier mujer: si ella decide “cerrar la fábrica” tendrá que hospitalizarse, someterse a anestesia general y a todos los riesgos que supone una cirugía, explica el doctor.
Y prosiguió, el riesgo de fallo de la vasectomía es de 0.16%, mientras que para la esterilización femenina es de entre 2% y 4%.
Pero en la lista de complicaciones femeninas, también se suma el trastorno del período menstrual y que si el método falla y hay embarazo, este sea ectópico, es decir, se forme en las trompas de Falopio.
El hombre solo tiene el riesgo de que se formen hematomas, muy pocas posibilidades de infección e inflamaciones. “Me he sentido perfecto”, dijo Wilmer, cinco días después de su operación, la que, según afirmó, es indolora.
Después de la vasectomía (ver infografía), las indicaciones para el recién esterilizado es guardar reposo durante cinco días, tomar analgésicos y colocar hielo en la zona, para aliviar el dolor.
En los siguientes tres meses, no deberá tener relaciones sexuales sin protección, debido a los espermatozoides que pudieron quedar en el deferente.
Después, debe asistir a control médico, donde se le hará el conteo espermático a fin de verificar que no contenga espermatozoides y corra el riesgo de embarazar.