Foto por

1 de 3
  • Combate. Las autoridades estadounidenses harán uso de las leyes para impedir que la pandilla MS acceda a bancos.

Aclaración
Como parte de su manual contra la violencia, LA PRENSA GRÁFICA omite el nombre de pandillas involucradas en delitos. En esta oportunidad se hace una excepción por la trascendencia de la decisión de Estados Unidos.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció ayer su decisión de designar a la centroamericana Mara Salvatrucha (MS-13) como “organización criminal transnacional”, lo que le permite congelar los activos de sus miembros en territorio norteamericano, así como prohibir transacciones con ellos.

La agrupación empezó como una pandilla callejera local en El Salvador con raíces en Los Ángeles, California, y se cree que ya suma hasta 10,000 miembros en 46 estados y en Centroamérica.

Miembros de la organización han sido acusados de crímenes que van desde secuestros y asesinatos hasta narcotráfico y contrabando de personas.

“Esta designación nos permite atacar al corazón financiero de la MS-13 y constituye un arma poderosa en nuestra lucha para desmantelar una de las organizaciones criminales transnacionales más violentas que operan hoy en día”, se felicitó el director de Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, John Morton.

“La historia ha demostrado que podemos acabar con grupos criminales organizados cuando combinamos sofisticadas técnicas investigativas con una dura aplicación de la ley en las calles, cortando los flujos de dinero, el contrabando y las colaboraciones, para asegurarnos de que no hallan ningún refugio seguro en nuestras comunidades”, agregó Morton.

Un mapa elaborado en 2004 por el Departamento de Policía del condado de Fairfax, Virginia, señala que esa pandilla tiene presencia en unos 40 estados, incluso en algunos remotos y poco poblados como Alaska.

Nueva York, Virginia y California eran, a esa fecha, los estados con mayor número de clicas o pequeñas células.

Argumentos

Según explicaron los departamento del Tesoro y de Seguridad Nacional en un comunicado, la decisión de designar a la Mara Salvatrucha como una organización criminal transnacional (TCO, por sus siglas en inglés) se debe a la participación de la banda salvadoreña en “graves actividades criminales”, como narcotráfico, tráfico humano y crímenes migratorios. Asimismo, Estados Unidos acusa a los miembros de la pandilla de ser “responsables de numerosos crímenes” dentro del territorio norteamericano.

La designación de la MS-13 como TCO implica que el Departamento del Tesoro podrá congelar los bienes y activos bajo jurisdicción estadounidense de los individuos y entidades que “colaboren, ayuden o apoyen” a la Mara Salvatrucha.

Asimismo, se bloqueará cualquier propiedad o interés en Estados Unidos o bajo control de estadounidenses en los que participen los miembros de la mara, además de emitirse una prohibición a cualquier persona con nacionalidad estadounidense de realizar cualquier tipo de transacción con esa organización.

Al declarar al grupo como una organización criminal transnacional, el Gobierno dificulta a los pandilleros el uso de bancos y servicios de transferencia de fondos.

La MS es la primera pandilla callejera criminal que es designada como organización criminal transnacional o TCO, categoría en la que ya se encuentran Los Zetas de México, la Camorra italiana o la Yakuza japonesa, destaca el comunicado de prensa.

Los integrantes de la MS-13 son conocidos por ser particularmente violentos y han sido acusados de horripilantes asesinatos, como el apuñalamiento en 2003 en Virginia de una adolescente embarazada que abandonó la pandilla y se volvió una informante. Brenda Paz fue apuñalada y su cadáver fue abandonado en el río Shenandoah.

Caso emblemático

Brenda Paz era una joven de origen hondureño que fue parte de la MS en el área metropolitana de Washington, D. C.

En 2003 fue interrogada por un caso de robo de vehículos.

Pronto se convirtió en informante de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y comenzó a detallar nombres, apodos y delitos, como robos, apuñalamientos y tiroteos cometidos por la pandilla no solo en las cercanías de la capital estadounidense, sino en zonas alejadas como Texas, Carolina del Sur e Idaho.

Varios meses después abandonó el programa de protección a testigos y fue encontrada muerta, a puñaladas, en el río Shenandoah de Virginia.

En mayo de 2005, el mexicano Ismael Juárez Cisneros, de 26 años, y el salvadoreño Óscar Antonio Grande, de 22, fueron hallados culpables de la muerte de Paz, y posteriormente condenados a cadena perpetua.

En ese juicio fueron absueltos otros dos pandilleros por ese crimen, entre ellos Dennis Rivera, de quien las autoridades dijeron que había ordenado desde una prisión estadounidense (donde cumplía prisión perpetua) la muerte de la joven, conocida como “Smiley”.