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Jóvenes de El Salvador
Los jóvenes y los diputados
“Son peor que mis compañeros de clases”

¿Qué piensan los hijos más jóvenes de “los padres de la Patria”? F5 llevó “de paseo” a tres cheras para que vivieran en persona una plenaria. Y no cualquier plenaria, sino la de la semana pasada, cuando los diputados decidieron —tras tirarse directas e indirectas— regresar a sus antiguos salarios.

Claudia Trejo
efecinco@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 2/7/2008

 

“¿Qué no daría yo porque me pagaran por pasar sentada, hablar por teléfono y pelear?”, decía Vanessa Leonés, quien junto a Gabriela Castillo y Gabriela Mejía —todas de 16 años— pasaron tres horas en la Asamblea Legislativa junto a los diputados, el jueves pasado, gracias a F5.

Esa plenaria, para buena —o quizás mala— suerte de las invitadas, fue movida y peculiar: los diputados discutían el aumento de sueldo que, al final del día, decidieron no recetarse tras el rechazo de la población en general.

A pesar de que se sentían como peces fuera del agua, la emoción por estar en el palacio legislativo —algo nuevo para ellas— les daba ánimos para tolerar el ambiente de señores y señoras en traje y corbata discutiendo leyes, tirándose de a galán, levantándose para hacer “lobby” o chambrear con sus colegas y para atender a los periodistas.

 

El objetivo de la visita era aclarar algunas dudas: ¿Qué hacen exactamente los diputados? ¿Merecen lo que les pagan? ($4,025, incluyendo gastos de representación para el caso de los de llanura, es decir, lo que no son directivos).

“La verdad no veo que hagan mucho, solo están sentados”, decía Gabriela Castillo, mientras observaba a la bancada de la fracción de ARENA, pero su apreciación fue parecida con relación a las del FMLN y otras menos nutridas. “¿Cómo están distribuidos? y ¿porqué no están mezclados?”, preguntaba Vanessa, al tiempo que consultaba con sus amigas. De hecho, están divididos por partido político.

 

Dígame, señor diputado

Quién mejor para responder las dudas sobre la plenaria que los mismos diputados. Por ello, las tres jóvenes se tomaron la palabra para entrevistar a varios representantes de ARENA y del FMLN.

El primero fue el diputado Donato Vaquerano de ARENA, quien haciendo alarde de conocedor de la institución les impartió una pequeña cátedra de 20 minutos. Entre risas, finalizó: “No crean que solo venimos a sentarnos acá y no hacemos nada más”. Sobre lo que Gabriela Mejía opinó: “La verdad no creo que hagan mucho, solo aplastarse en una banca, tomarse un ‘frappe’ y hacer vida social entre ellos.”

Minutos después, entró a la conversación el diputado Ernesto Angulo, también de ARENA, quien a la pregunta de cuánto ganan respondió: “$2,300, y nos quitaron el aumentito que nos iba a ayudar”. “¿Vas a creer eso? Según ellos nosotras no vemos tele”, comentaron las jóvenes entre risas, pero sin dejarse escuchar por los diputados. El arenero no incluyó en la cifra los gastos de representación.

 

Y como no se querían quedar picadas, entrevistaron también a Gerson Martínez del FMLN, quien al preguntarle sobre el salario respondió que eran $3,000 líquidos. “No queda claro cuánto ganan, cada uno tiene su propia versión”, dijo una de las cheras: que cada partido siempre tiene su propia versión.

Acabadas la entrevistas, los parlamentario del FMLN comenzaron a golpear sobre el escritorio, mientras los de ARENA respondían con abucheos y gritos, siempre por sus desacuerdos sobre el tema salarios. “Son peor que mis compañeros de clases”. “La verdad que dan pena”. “Y ahí van los impuestos de mis papás”, fueron algunas reacciones de las jóvenes. Y con esas conclusiones se fueron a casa.

 

Fotos de la prensa/Jarvin Muñoz

“Qué no daría yo porque me pagaran por pasar sentada, hablar por teléfono y pelear ”

Gabriela Mejía, 16 años

“Si me pagaran solo por contestar el teléfono ya no fuera a la universidad.”

Gabriela Castillo.

“Yo sí quiero ser diputada. Te pagan por hacer nada.”

Vanessa Leonéss.