El ministro español de Economía, Luis De Guindos, pidió “tiempo” para ver los frutos de la reforma laboral aprobada hace un año, aunque opinó que, de haber entrado antes en vigor, podría haber evitado destrucción de empleo. “Hay que darle tiempo a la reforma. En estos momentos está influenciada por una situación de arrastre desde el punto de vista de impacto en el empleo”, indicó De Guindos.

Asimismo, dijo que el Ministerio de Economía “tiene estudios que señalan que, si se hubiera contado con la reforma laboral en 2011, se habría perdido la mitad menos de empleo del sector privado ese año”.

El Gobierno español aprobó el 10 de febrero de 2012 la reforma laboral que incluye medidas como la reducción de la indemnización por despido improcedente en los contratos indefinidos de 45 a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades frente a las 42 anteriores.

Igualmente se estableció que el despido objetivo (permite a las empresas despidos por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción con una indemnización de 20 días por año trabajado) podrá aplicarse cuando la compañía tenga una caída de ingresos durante tres trimestres consecutivos. Por otro lado, la reforma dota a las empresas de mayor flexibilidad para que, ante situaciones de crisis, no recurran al despido y que sea la última opción.