La obra es una puerta para el diálogo. Lo importante es que el espectador esté dispuesto, le afecte lo que vea.
Mariela Zavala
actriz
A medida vas evolucionando, aprendiendo y conociéndote, es más fácil abrirte a la obra.
Marey Álvarez
actriz
No nos parecemos en el tipo de mujer, pero sí probablemente con lo que dicen. Pasa y es verdad, te identificas.
Inma Lópezactriz
cultura
Es un fenómeno social que genera muchas expectativas; la gente quiere venir a ver, escuchar y sentir sobre un tema oculto, sobre un tema que ha sido un tabú: el problema del cuerpo, la sensualidad y la sensorialidad. De esta forma explica el director Tito Ochoa el éxito de la obra Monólogos de la vagina.
Y es que a dos días de que se estrenara, como parte de la temporada 2012 del Teatro Luis Poma, las entradas para verla quedaron agotadas, incluidas las de dos funciones adicionales que se abrieron debido a la cantidad de público que la quería ver.
Una vagina mueve montañas, expresó Ochoa en referencia a la atracción que genera Monólogos de la vagina escrita por Eva Ensler, y que ahora presenta Teatro Memorias, bajo su dirección.
Monólogos de la vagina es una obra liberadora y que transforma conciencia, actitudes y formas de ver la sexualidad, agregó Ochoa, quien considera que la obra toca un tema revolucionario, incluso en el siglo XXI.
Pero esta versión de Teatro Memorias es diferente. A pesar de partir de un trabajo anterior realizado en Honduras, han readaptado la obra a sus condiciones; asimismo, retoman aspectos de la idiosincrasia regional y han cambiado el esquema: se realiza un montaje de historias contadas a través de la acción dramática.
Logramos recuperar la idea del texto para el teatro, para ser vista, oída y sentida, afirmó Ochoa, quien explicó que en otras versiones usualmente se trata de monólogos donde las actrices solo están sentadas. Pero en esta versión, las protagonistas se ven involucradas en situaciones.