Cuando el vocalista Axl Rose y sus músicos subieron al escenario inundado y resbaladizo, más de una hora y media después de lo previsto, cerca de la mitad de las 100.000 personas que se habían dado cita en la última noche del maratón musical ya había abandonado la Ciudad del Rock, construida en Río de Janeiro especialmente para la cita.

La tormenta ahuyentó principalmente a los admiradores del grupo de rock metal System of a Down, que llevó el público al delirio horas antes de la presentación de Guns'n'Roses, pero no afectó el entusiasmo de los que se quedaron para las dos últimas horas de show, en las que el grupo estadounidense presentó algunos de sus clásicos, como "Appetite for Destruction", "Chinese Democracy" y "Welcome to the Jungle".

Las dos horas y medio de presentación incluyeron un espectáculo pirotécnico y arrancaron entusiasmados aplausos del público, pese a los resbalones de algunos músicos sobre el escenario inundado y a que la voz de Axl Rose y no es la misma de hace diez años, cuando fue la máxima estrella de la tercera edición de Rock in Rio.

El brillo de la última noche del festival, en el que se presentó además el grupo Evanescence, fue opacado por incidentes de violencia, cuando grupos de personas intentaron por dos veces invadir las dependencias de la Ciudad del Rock. El intento más grave involucró a unas 200 personas y ocurrió después de que empezara el show de System of a Down.

Según los organizadores del festival, el intento de invasión fue frustrado por efectivos de la policía militarizada, que lanzaron bombas sonoras y dispararon balas de caucho para dispersar el grupo. Un balance parcial de los enfrentamientos revela que una persona fue hospitalizada con fractura ósea y otras ocho sufrieron heridas leves.

La edición de 2012 del Rock in Rio volverá a Lisboa y Madrid, y en 2013 el festival regresará a Río de Janeiro.