El médico de Michael Jackson fue declarado culpable ayer por la tarde de homicidio involuntario luego de un juicio que lo pintó como un profesional imprudente que administró la dosis letal de un poderoso anestésico que mató al superastro del pop. La noticia le dio la vuelta al mundo inmediatamente.

El veredicto contra el doctor Conrad Murray marcó el último capítulo en una de las tragedias más espeluznantes de la cultura pop: la muerte del reconocido como “el rey del pop” en la víspera de la ampliamente promocionada serie de conciertos que marcaría su regreso a los escenarios.

Los medios de comunicación informaron que el acusado Conrad Murray apenas reaccionó ante el veredicto. Entre otros detalles, hubo un alarido en la sala cuando se leyó el veredicto, y la multitud fuera de la corte estalló. El juez sondeó al jurado, y cada uno de sus miembros respondió “sí” a la pregunta de si su veredicto era culpable.

El jurado deliberó menos de nueve horas y sobre la condena el cardiólogo de 58 años con sede en Houston enfrenta hasta cuatro años de cárcel y podría perder su licencia para ejercer la medicina.

De acuerdo con los datos, Jackson murió el 25 de junio de 2009 y los detalles de sus últimos días fueron inciertos varios meses.

La acusación sostenía que Murray había sido culpable de la muerte de Michael Jackson por haberle suministrado propofol para combatir el insomnio de la estrella sin haber respetado los procedimientos estándares en el suministro del medicamento.

Por su parte, la defensa aseguraba que el propio Jackson se había suministrado la dosis letal cuando Murray no se encontraba en la habitación, según los últimos datos conocidos durante el juicio.

El jurado dio inicio a las deliberaciones finales del juicio y reveló su veredicto ayer a las 3 de la tarde, hora de El Salvador, tras debatir casi ocho horas a puerta cerrada. Los siete hombres y las cinco mujeres que lo integraron debían emitir una sentencia por unanimidad.

En el marco del proceso, que se prolongó durante seis semanas, declararon 49 testigos, entre ellos, médicos, policías y antiguos empleados de Jackson. Murray no declaró. El cardiólogo quedará bajo custodia hasta la audiencia en la que se leerá la sentencia, el 29 de noviembre, dictaminó el juez.