La cantante ha vuelto a pasar por el quirófano para retocarse el tabique nasal, que ya se operó a los 19 años.

Belinda, luego de que se dieron a conocer unas fotos suyas escondiendo su rostro de los paparazis en Nueva York, ha salido a desmentir que sea una mujer adicta a las cirugías plásticas, ya que su última operación no tiene nada que ver con un cambio de look, sino con una mejora de salud.

Pero, según publicó TVNotas, Belinda tuvo que viajar para hacerse el arreglo, ya que el cirujano Raúl López Infante, quien le realizó en 2009 la rinoplastia y la reducción de mentón en México, se negó a practicarle la intervención. En opinión del doctor, las pretensiones de la artista suponían “un exceso”.

Pero según Belinda “era muy necesaria para respirar con mayor comodidad” y así evitar las enfermedades de la garganta que la atacan muy seguido.

“El procedimiento que me hicieron en la nariz fue por cuestiones médicas que nada tienen que ver con cirugías estéticas”, aseguró a través de su cuenta en Twitter.

Con solo 22 años, Belinda vuelve a ser así objeto de polémica por su carácter inseguro y su obsesión por la apariencia física, que en este caso puede estar relacionada con el lanzamiento de su último disco, ya que quiere recuperar su estatus de artista referente en el mercado pop latinoamericano.

Belinda ha apostado fuerte en su nueva etapa musical al pedir a los diseñadores Dolce&Gabbana ser los responsables de su nuevo look y del diseño artístico de la carátula del disco.