(“El intercambio”, 2008)
Basada en una historia real de finales de los años veinte del siglo pasado sobre una madre soltera (Angelina Jolie) cuyo hijo desaparece sin dejar rastro alguno y la policía trata de hacerle creer que lo ha encontrado. Pero su instinto le dice que no es su hijo y se empeña en buscarlo.
Una mujer con cáncer (Susan Sarandon) se enfrenta a la lucha contra la enfermedad y a la vez debe convivir con la novia de su exesposo (Julia Roberts), quien trata de acercarse a sus hijos porque pronto la reemplazará en la tarea de ser su madre.
Ambientada a finales de la Segunda Guerra Mundial, Nicole Kidman interpreta a una mujer cuyo marido no regresa y debe educar sola a sus hijos, que sufren una extraña enfermedad.
(2000)
Julia Roberts encarna a una madre soltera que gracias a su atrevida personalidad, y su trabajo como ayudante en un despacho legal, encontrará su vocación de ayudar y logrará sacar adelante a su familia.
Sally Field interpreta a Betty, una mujer que deberá luchar contra tradiciones religiosas musulmanas para recuperar a su hija.

Muchos recuerdan una de las más emblemáticas escenas del cine de animación clásico: la madre del elefante orejudo Dumbo arrullando con su trompa a su pequeño desde la celda en la que está confinada, prueba de su gran amor por él y de la protección que siempre le brindó contra todo aquel que quiso hacerle daño. Un caso similar es el de otro clásico del cine infantil: Bambi y su madre, quien es asesinada.

Pero también hay casos de madres de carne y hueso reflejados en historias de la industria cinematográfica, en películas que han sabido destacar el papel del ser a quien hoy se celebra el día.

Sacrificios de amor y dramas de la vida real son parte de los filmes en los cuales diferentes actrices encarnan papeles de madre que ya forman parte de la historia de la cinematografía.

Uno de los directores de cine que más ha abordado el tema de las madres en sus películas es el español Pedro Almodóvar, cuya visión también se ha nutrido de sus experiencias personales con su progenitora. Una de sus cintas más emblemáticas es “Todo sobre mi madre”, con la que incluso obtuvo el Oscar y el Globo de Oro a mejor película extranjera en 1999. Su retrato de una madre sumida en el dolor, tras la muerte de su hijo adolescente y la posterior búsqueda del padre de este, fueron elementos que la hicieron ganadora.

 

Por otro lado, una de las actrices que en más ocasiones ha encarnado entrañables papeles de madre es Sally Field. Entre sus cintas más emblemáticas están: “No sin mi hija”, donde lucha contra las tradiciones y la cultura musulmana para recuperar a su hija, y “Places In The Heart” (“En un lugar del corazón”), donde interpreta a una viuda que tendrá que sortear las dificultades de la depresión de los años treinta en Estados Unidos para sacar a sus hijos adelante. Por este papel Field ganó el Oscar a mejor actriz.