El anfiteatro del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) vibró el viernes en la noche ante el vallenato de Fonseca y la bachata de Prince Royce.
La noche se perfilaba tormentosa, pero horas antes de la aparición del colombiano, intérprete de Te mando flores, la lluvia había acabado. En lugar de rayos y truenos el anfiteatro se saturó de gritos para ambos cantantes. Pero fue Royce quien coronó la noche, el intérprete de Las cosas pequeñas enamoró más a sus fanáticas salvadoreñas con mucha música, rosas, serenata e incluso besos...
El primero en abrir la noche musical del CIFCO fue Fonseca, y si bien es cierto que el colombiano interpretó canciones como Te mando flores, Arroyito, Eres mi sueño, entre otras, en su momento, sus músicos también, aunque usted no lo crea, le dieron una probadita al público con canciones fuera del género del vallenato, como We Will Rock You y El rey.
Fonseca conquistó el corazón de los asistentes no solo con su música y carisma, sino también al hacer partícipe al público a través de su red social Twitter.
El cantante abrió espacios para leer los tuits de las salvadoreñas quienes pedían insistentemente canciones como Arroyito y Te mando flores, con las que cerró su participación.
Royce, el rey de la noche
Gritos, lágrimas, sonrisas y más arrancó Prince Royce cuando subió al escenario. El bachatero con un te quiero, las quiero. Esto no sería posible de no ser por ti, por ti... hizo que los corazones de sus fanáticas empezaran a latir a mil por hora. Él hablaba, ellas gritaban. Él cantaba, ellas lloraban. La dinámica de su concierto hizo que el público se mantuviera de pie de principio a fin, moviendo la cadera, levantando las manos, enviándole besos y gritándole te amo.
Royce deleitó con sus canciones más populares, como Mi última carta, Corazón sin cara, Stand By Me y Las cosas pequeñas.
En la medida que su presentación avanzaba el cantante se iba apoderando del escenario y convertía su presentación en un coqueteo continuo con el que las salvadoreñas suspiraban.
Como buen conquistador Royce regaló rosas rojas, una de estas se la dio a una chica que justo frente al escenario lloraba por él y le gritaba te amo. Él la vio y le preguntó ¿por qué lloras?, ella respondió ¡por ti, porque te amo!, así ella obtuvo su rosa.
Luego, a su lado subió a una fanática a quien le cantó cara a cara y casi le dio un beso en la boca, con esto logró que todo el CIFCO rugiera en gritos y envidia por lo sucedido.
Rosas, besos y una serenata al son del mariachi hizo que Royce se convirtiera en el favorito de las mujeres del CIFCO, quienes eran mayoría, el viernes.
Royce deleitó a las salvadoreñas como todo un Don Juan. Les cantó bonito, y ellas sintieron que era al oído.
Leanne Pérez, fanática de Royce, gritaba, al igual que muchas, te amo... ¡no!, ella debería ser yo... Este es el mejor concierto de mi vida..., entre lágrimas y con una voz desgarrada por gritar cada canción.