Ya pasaron 25 años desde que una joven llamada Baby y un popular bailarín llamado Johnny llevaron a la gran pantalla una de las historias más románticas de los años noventa.
El gran triunfador de “Dirty Dancing” fue Patrick Swayze, quien interpretaba a Johnny. Años más tarde protagonizaría una historia de amor trágico, “Ghost”, estelarizada junto con la actriz Demi Moore. En 2009 falleció debido a un cáncer de páncreas.
El doctor Jake Houseman, padre de Baby, tuvo un papel segundario en la serie “Ley y orden”. Murió de cáncer de próstata en 2004. Además de destacarse por sus actuaciones en televisión y el cine estadounidense, Orbach fue muy exitoso en Broadway.
Kelly Bishop fue la señora Houseman, madre de Baby. Luego del éxito de la película, su siguiente gran papel fue en el mundo de la televisión como la matriarca en la serie “Gilmore Girls” y más recientemente interpretó a Fanny Flores en “Bunheads”.
Cynthia Rhodes fue la pareja de baile de Jhonny en “Dirty Dancing”, a quien luego tiene que cambiar por Baby. Ella actualmente es una bailarina consumada. Rhodes también actuó “Flashdance”.
Su protagonista, Patrick Swayze, falleció a los 57 años por un cáncer de páncreas. El actor fue diagnosticado a principios de 2008 y en una de sus últimas entrevistas dijo: “Quiero durar hasta que se descubra una cura”.

Todo empezó con una sandía. “¿Qué hace esta aquí?”, pregunta Patrick Swayze convertido en el profesor de baile Johnny, enfundado en unos estrechos pantalones y una camisa blanca mostrando pecho. “Llevo una sandía”, responde la joven Baby. Irritado, Johnny vuelve la mirada y desaparece entre la pista. “Llevo una sandía, qué frase más original”, se lamenta ella.

Un comienzo algo tosco para una de las parejas más famosas de la historia del cine que ahora cumplen 25 años del estreno de “Dirty Dancing”. En aquel entonces, nadie podía prever el éxito de este romántico filme que aun hoy sigue encandilando a los espectadores. La película fue rodada en apenas seis semanas, con un bajo presupuesto y una desconocida Jennifer Grey como actriz protagonista. Los productores no se mostraron demasiado satisfechos con el resultado, pero aprobaron su distribución y llegó la sorpresa.

Se estrenó en 1987 y cosechó $170 millones en todo el mundo, con lo que multiplicó por 30 la cifra de su presupuesto. Por primera vez una película vendía más de un millón de cintas VHS y las solicitudes de cursos aumentaron en las escuelas de baile de todo el mundo.

“Todos quieren ser como Johnny o Baby”, dijo Jo Beyersdorfer, quien desde 2010 organiza en la pequeña localidad de Lake Lure (Carolina del Norte) un festival con “Dirty Dancing” como proyección estrella. Justo en ese lago se rodaron algunas de las escenas más famosas y románticas de la película.

La historia de la ingenua Baby, siempre dispuesta a ayudar a los demás, y cómo durante unas vacaciones de verano con su familia se enamora del atractivo profesor de baile Johnny marcó a miles de adolescentes y convirtió a Grey y Swayze en superestrellas casi de la noche a la mañana. Fans en todo el mundo querían bailar como ellos.

“¡Nadie pone a Baby en un rincón!” fue una de las frases más repetidas del filme. Fue “una película hecha sencillamente con mucha alma”, contó Grey. Swayze, fue quien se convirtió en el hombre soñado por toda una generación, que rememoraba cómo elevaba el cuerpo de Baby en el lago y, por supuesto, cantaba “She's Like The Wind”.