La firma internacional Fitch Ratings bajó la calificación soberana de El Salvador a  “BB-” y advirtió que la misma podría reducirse aún más, debido al débil desempeño de la economía y al alto déficit presupuestario del país.

La agencia de calificación financiera aseguró, a través de un comunicado de prensa, que la baja en la calificación  refleja el “sostenidamente     bajo desempeño macroeconómico, en relación a sus pares y el prolongado y alto déficit fiscal”.

Una calificación de riesgo soberano indica qué tan buena paga es un país, y es un factor importante en los momentos en que los estados buscan financiamiento internacional. Una mala calificación implica que hay riesgo de que el país incumpla sus pagos y, en cambio, una calificación alta lo coloca como buen sujeto de crédito.

El hecho de que El Salvador baje en su clasificación de riesgo puede causar que, a futuro, el país tenga que pagar intereses más altos por los bonos que venda en el mercado internacional.

Por otro lado, la perspectiva para la deuda pública continúa siendo negativa, dice Fitch; esta representaba a finales de 2011 el 55% de su Producto Interno Bruto (PIB).

 Las calificadoras  Standard & Poor’s y Moody’s han asignado una calificación de “BB-“ y “Ba3” para El Salvador.

El año pasado, el PIB creció 1.5%, lo que representó la tasa más baja de la región, debido a una débil inversión local y los daños que han provocado las lluvias que han azotado al país.