El actual sistema de pensiones tiene muestras de una notable desigualdad y las reformas se vuelven cada vez más urgentes, para evitar problemas de insostenibilidad fiscal en el mediano plazo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), como parte de las conclusiones en el reporte para El Salvador, destacó que “los directores (del fondo) también hicieron énfasis en la necesidad de reformar el sistema de pensiones para garantizar su sostenibilidad y reducir sus inequidades”.

Cada año, el monto de la deuda que se adquiere para pagar las pensiones del sistema anterior ha crecido a un promedio del 2 %, como proporción de la producción interna nacional. Así, en cinco años se ha convertido en la quinta parte de toda la deuda pública.

Entre enero y marzo, para honrar las pensiones de los jubilados bajo el antiguo sistema y aquellos que cotizaron en ambos sistemas se ha adquirido deuda por $2,289.5 millones, a través del fideicomiso que se creó en 2006 (según el Ministerio de Hacienda). El FMI indicó que si se reúnen todos los compromisos pendientes desde la privatización, entonces la deuda previsional tiene un monto que se puede comparar hasta con el 75 % de todo lo que el país produce en un año. El titular de Hacienda, Carlos Cáceres, dijo en declaraciones anteriores que calculaban un saldo de $20,000 millones acumulado tras todos estos años.

Una de las reformas que ha propuesto el FMI, como consigna el documento, es “remover las exenciones de impuestos (incluyendo en pensionados de altos ingresos)”. Dicho en otras palabras, recomiendan que quienes reciben un ingreso más alto durante su jubilación comiencen a pagar impuestos al fisco, como lo hacen todos los asalariados.

Esta medida no solo garantizará un mejor manejo del sistema en el futuro, sino que tendrá un efecto de corto plazo para el balance general de las finanzas públicas.

Es más, el FMI detalló varias características de inequidad en los dos sistemas: el actual y el anterior. “Más de la mitad de las obligaciones sin financiar se originan solo por el 10 % de los afiliados”, según el FMI.

Además, “el 20 % de los actuales pensionados (en su mayoría, de altos ingresos) hasta el momento reciben cerca del 50 % de todas las pensiones que paga el Gobierno”. Datos oficiales de la Superintendencia del Sistema Financiero indican que hasta marzo pasado, hay 144,898 pensionados y se requirieron $132 millones para entregarles sus pensiones.