En defensa. Carlos Duque, subdirector de infraestructura; José Ángel Quirós, director de FOMILENIO; Humberto Sáenz y Mario Sáenz, abogados que llevan el caso.

La posibilidad de participar en un arbitraje internacional está descartada para el Fondo del Milenio (FOMILENIO). La razón principal, según sus directivos, es que llevar la resolución del conflicto a sede extranjera está fuera de los términos contractuales; pero, además, los reclamos que hace la empresa constructora que intenta demandarlos no tienen una base legal sólida.

“FOMILENIO quiere reiterar su disposición a respetar los contratos, pues para nosotros es la única vía y la mejor manera de asegurar transparencia y equidad para todas las partes”, sentenció José Ángel Quirós, director ejecutivo de FOMILENIO. Esta oficina, de carácter gubernamental, está administrando los fondos que donó el Gobierno estadounidense a través de la Corporación Reto del Milenio (MCC), para proyectos de desarrollo en la zona norte del país.

Esta semana trascendió que la constructora MECO, responsable de dos tramos de la carretera Longitudinal del Norte, ingresó dos solicitudes para demandar a la institución que dirige Quirós. Ambas solicitudes, con densa documentación, fueron colocadas en un tribunal mexicano, pero todavía no han sido aprobadas por los jueces encargados.

“Es MECO el que pretende que sus reclamos sean conocidos por una autoridad no establecida en el contrato”, comentó Quirós.

Una de las dos solicitudes que ha ingresado la empresa costarricense se refiere al tramo VI de la carretera. La inconformidad expresada es que incurrieron en $14.4 millones más de lo establecido para la obra y que FOMILENIO debe reconocerles el gasto. Humberto Sáenz, abogado que está representando a FOMILENIO, explicó que la cláusula 20.6 del contrato establece que los arbitrajes se podrán celebrar únicamente en la sede de San Salvador, en la Cámara de Comercio e Industria (CCIES) por decisión de ambas partes.

Junto a esta cláusula, hay otras condiciones que no se cumplieron por parte de los constructores que buscan recuperar los millones invertidos, como las fechas que eligieron para hacer el reclamo.

Este año, FOMILENIO está cerrando operaciones y deben cerrar los procesos administrativos a tiempo. Así, establecieron que los reclamos debían hacerse antes del 20 de septiembre y resolverse antes del 4 de diciembre.

“Ellos (MECO) no lo hicieron así y por motivos que desconocemos, esperaron mucho tiempo”, dijo Sáenz. Si la resolución de estos conflictos se posterga hasta el 13 de enero de 2013, todavía podrán usarse fondos de la MCC para financiar cualquier contingencia. Quirós detalló que, de esta manera, no se está cargando a las finanzas públicas del Estado salvadoreño.

“Tomaron la decisión equivocada de alejarse de los procesos contractuales y ha sido verdaderamente el motivo de atrasar todos estos procesos, que hoy, quieren venir a decir que es culpa de FOMILENIO. Me parece que no es correcto”, manifestó Quirós.

Demandas desestimadas

Los contratos detallan cuatro pasos para resolver conflictos. Uno de ellos contempla la contratación de expertos internacionales para analizar los reclamos de una de las partes, en este caso, la constructora costarricense.

“A esta fecha, los reclamos presentados por MECO han sido desestimados”, comentó Quirós. Los tres profesionales decidieron por unanimidad que las inconformidades no tenían sustento legal, incluso la persona que fue elegida por MECO para el proceso.

Por todos estos motivos es que FOMILENIO tiene todas las herramientas legales para desistir de participar en una mesa arbitral. Si sucede que logran establecer una mesa, también tienen la opción de impugnar el resultado, por tener a la mano todos los antecedentes y sustentos legales disponibles.