Águila cerró el torneo anterior con una herida. Una que el tiempo, lejos de cerrar, se ha encargado de abrir más. Desde el 14 de octubre del año pasado, cuando visitó San Francisco Gotera y derrotó al Vista Hermosa 1-0 —con un gol en tiempo de descuento de Alex Campos—, los emplumados no han vuelto a sumar de a tres.
Hoy son exactamente cuatro meses de esa lejana victoria. El Águila pudo romper esa letanía el sábado pasado en el inicio del torneo ante San Salvador, pero un empate 1-1 mantiene la inercia del certamen anterior.
Esa mala racha fue la que le costó la clasificación a semifinales en el campeonato pasado. Después de una primera vuelta casi perfecta con 19 puntos, en la segunda apenas pudieron conseguir seis unidades, que los obligaron a un aterrizaje forzoso, condenatorio a ver la siguiente ronda desde afuera.
Sin embargo, suspendidos en el tiempo quedaron los siete partidos de agonía y frustración que Águila debió cruzar hasta verse eliminado. Los tres empates, todos en el estadio Juan Francisco Barraza, y las cuatro derrotas, todas de visita, quedaron como lastre en la estadística emplumada.
Poco ayudaron los dos meses que debieron pasar parados hasta el arranque del campeonato. La disputa de una cuadrangular amistosa lo reencontró con una victoria: buena para los ánimos, inservible para terminar con la racha de juegos oficiales sin triunfo. Tras mucho esperar, el arranque del Clausura podía deparar la redención emplumada.
No se rompió
Pero no fue así. La primera fecha del certamen deparó un empate ante San Salvador 1-1. Son ya ocho partidos y cuatro meses de una espera que parece eterna en la afición migueleña. A pesar de eso, el peruano Alberto Castillo, entrenador oriental, prefiere huírle a los números y pensar que esa mala vibra quedará atrás lo antes posible.
“No hay que desesperarse por la estadística. Creo que para cambiar el rumbo de un equipo cuesta un poquito de tiempo. Hay virtudes que estamos aprovechando, pero también defectos que tenemos que corregir”, explica Castillo.
De un pensamiento similar es Eliseo Salamanca, volante migueleño, quien admitió que son conscientes del peso que arrastran desde el torneo anterior.
“La afición no está contenta, venimos de cuatro meses sin poder ganar, pero con el trabajo vamos a ir a sacar el resultado a Ahuachapán con el Once Municipal. Solo con entrega las malas rachas se acaban, hay que tener mentalidad para superarla.” La herida seguirá abierta. Son cuatro meses sin una victoria oficial y San Miguel espera que el domingo llegue a su fin.