En Metapán, los cambios de torneo a torneo son pocos. En el torneo anterior fueron cuatro los que llegaron, y para el actual las únicas incorporaciones han sido la del paraguayo Gabriel Garcete y el nacional Óscar Ulloa. El resto de la plantilla, incluido su entrenador, Edwin Portillo, sigue siendo la misma que ha venido desde que el equipo saliera campeón —por primera vez— en el Clausura 2007.
De ahí que el equipo haya encontrado una continuidad futbolística que lo ha llevado a un entendimiento casi perfecto en la cancha, y con el plus de que Garcete se ha involucrado de forma rápida en esa idea colectiva.
El del sábado, ante Firpo, fue el primero que el delantero paraguayo jugaba, de forma oficial, con la camisa de Metapán. No se notó porque logró, en varias ocasiones, combinar sin ver, con Williams Reyes y Paolo Suárez, un detalle que deja ver el trabajo que existió con ambos durante la pretemporada.
Pero no solo Garcete es el que ha entrado en la sintonía general, sino que todo el equipo calero, y antier lo demostraron ante un Firpo que —caso contrario— ha tenido que cambiar de ideas cada torneo.
Los usulutecos, en cuatro campeonatos han sido dirigidos por cuatro entrenadores diferentes, lo que provoca que una idea, que tardó en entrar en la cabeza del plantel, tenga que ser sustituida a final del semestre, para comenzar a memorizar nuevos conceptos que —de nueva cuenta— volverán a tardar en ser aprendidos.
Una muestra de ello es que en su ataque Firpo todavía no termina de tener presencia, puesto que el chileno Ramón Ávila aún está pagando el precio de la adaptación, y a Carlos Calderón la inexperiencia lo “aleja” de los partidos.
Y esa factura la tuvo que pagar Firpo el sábado en la noche, ante un equipo de Metapán que —a medida van pasando los partidos— se van consolidando y demostrando mayores virtudes.
En la jornada anterior, ante Chalatenango, los caleros fueron un equipo que supo defenderse con mucho orden y sin ser brillante en el ataque. El sábado, por el contrario, se convirtió en un equipo que por los costados demostró tener ideas claras para llegar al marco. A lo que se suma que en el centro del área cuenta con dos fortalezas grandes: cabeceo y definición.