“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores...”
Esa es la historia de Patricio “el Pato” Barroche y Fernando Leguizamón. La dupla de artilleros argentinos —héroes del último cetro conseguido por el Firpo— llegaron al Clausura 2008 “bajos de forma” y de entrada el míster Gerardo Reinoso los envió al banquillo.
“Ellos físicamente no estaban bien, no estaban a la altura de sus compañeros”, dijo Reinoso. “Leguizamón fue el último que se incorporó y llegó sin pretemporada. Barroche tenía un problema en la pierna y no entrenaba normalmente. Un día entrenaba bien y al otro le dolía un poco.” Validos o no, el estratega gaucho tiene argumentos de sobra para explicar por qué sentó a sus paisanos en las primeras jornadas.
Leguizamón y Barroche —hoy titulares indiscutibles en Firpo— vivieron su propio “calvario” para hacerse de un puesto en el esquema de Reinoso.
“El Pato” —autor de siete goles en el Apertura 2007— tuvo que esperar hasta la sexta fecha para figurar en la lista inicial del profesor Reinoso
En las cinco primeras jornadas salió de la banca y únicamente acumuló 168 minutos. Incluso en el debut del Clausura 2008 apenas jugó 14 minutos.
“Yo me sentía bien físicamente, no jugaba por decisiones del técnico, pero de a poquito me fue dando minutos dentro del campo de juego, lo fui convenciendo hasta que me logró poner de titular“, recordó la hazaña Barroche.
A Leguizamón le fue peor. En los primeros dos juegos no vio ni un solo minuto. Sin embargo, con el correr del tiempo fue sumando enteros, hasta que finalmente, en la séptima fecha, Reinoso lo incluyó en el cuadro titular.
“No estaba bien físicamente y vine tarde. Mis compañeros habían hecho toda la pretemporada y no estaba bien que yo jugara”, reconoció Leguizamón.
De entrada, Reinoso le apostó a las habilidades ofensivas del chileno Ramón Ávila y el cuscatleco Carlos Calderón. Esta dupla comenzó bien, pero poco a poco se fue apagando y más temprano que tarde cedió su puesto a la pareja gaucha.
“Tuvimos un rachita en que el equipo bajó, no hubo goles y uno como técnico tiene que hacer cambios para buscar soluciones”, declaró Reinoso, sobre los cambios que ejecutó.
Otorgar la titularidad a Leguizamón y Barroche resultó, para Reinoso, una decisión sabia, ya que los arietes suramericanos le han respondido con goles.
Barroche —otrora goleador del Vista Hermosa— sumó, el sábado pasado, su quinto gol del torneo y Leguizamón llegó a tres, luego de su doblete ante el Isidro Metapán.
Reinoso está convencido de que en Leguizamón y Barroche tiene a dos jugadores profesionales. “Ellos están rindiendo”, manifestó el técnico gaucho.
Empero, Barroche no está del todo feliz. “No estoy satisfecho con mi rendimiento porque yo soy una persona muy exigente conmigo mismo. Tengo que mejorar más”, concluyó.