Su fuerte es el ataque, pero sus 1.84 metros de estatura le convierten también en un zaguero nada despreciable.
El sábado, el juvenil taurino, Carlos Calderón sorprendió a propios y extraños cuando ingresó de defensa y no de delantero como es habitual.
No es la primera vez que Gerardo Reinoso se lo saca de la manga para frenar el juego aéreo del rival. En la cuarta fecha, ante el Vista Hermosa, el espigado delantero tuvo que abandonar el área rival para defender su parcela y salió bien evaluado.
“Con Calderón tengo la opción de ganar en el área mía y en el área rival. Es muy bueno tener a un elemento que me pueda jugar tanto arriba como abajo”, expresó Reinoso. “En las prácticas él solo se pone a jugar de central y lo hace muy bien porque tiene físico y buen cabeceo”, sostuvo.
No obstante, con todo y las virtudes, Reinoso no se ha planteado realmente convertirlo en zaguero.
“Calderón me encanta de nueve. Es uno de los jugadores a los que más condiciones le he visto para ese puesto es muy vivo y yo lo sigo viendo como nueve”, declaró el estratega.
Calderón tampoco se hace la idea de convertirse en defensor.
“Con tal de jugar no importa a dónde el profesor me ponga, pero mi posición es en la delantera”, manifestó el artillero de los toros.
“(Ante el Metapán) jugué allí porque el profe me lo pidió. No le iba a de decir que no, y tenía ganas de jugar”, explicó el delantero que se ha encontrado con las redes una sola vez.