En el torneo anterior, Vista Hermosa consiguió apenas sumar en cuatro de los nueve partidos que disputó en condición de visitante.
Ese poco poder fuera de casa, que apenas se convirtió en ocho puntos —dos empates y dos victorias—, terminaron pasando factura al finalizar el torneo, puesto que el equipo acabó empatado en el cuarto lugar con Firpo, a 27 puntos por equipo, lo que le no le permitió la clasificación a las semifinales.
En el actual torneo, las cosas pintan distintas para los de San Francisco Gotera. Con cuatro partidos menos —lleva cinco como visita—, el Vista se encuentra a dos puntos de sumar los mismos ocho del Apertura 2007, dos puntos que estaban casi asegurados en el juego del sábado por la noche ante Firpo, pero que salieron de la bolsa, gracias a la astucia de Patricio Barroche y un bote de mala suerte.
En la noche de antier, los gotereños dieron una muestra de que su solvencia defensiva comienza a ser tan fuerte como en el mismo estadio Amílcar Moreno.
Reinaldo Hernández, un jugador que con Jorge “Chiqui” Martínez casi no tenía oportunidad y se la pasaba calentando banquillo, se ha convertido en el tercero en la última línea defensiva —desde el arribo de Víctor Coreas al mando principal—, y con él, el equipo ha ganado en marca y seguridad en el fondo.
El novel jugador ha encontrado de forma rápida el entendimiento con sus compañeros en el fondo: dos viejos conocidos entre sí, Luis Torres y Francisco Jovel.
El caso de Reinaldo es apenas una muestra de la laboriosidad que presenta todo el grupo en el actual torneo.
Vista Hermosa se muestra hoy en día como un equipo que desde su medio campo comienza a ejercer presión y que no permite espacios ni libertades a sus rivales, debido a los siete hombres con características defensivas que se plantan en el campo.
De hecho, con ese planteamiento de marca y asfixia es que logró neutralizar el buen trabajo ofensivo que venían cumpliendo Barroche y Fernando Leguizamón, quienes el sábado apenas se convirtieron en una sombra, hasta que Barroche —el verdugo de los de Gotera— salió de la oscuridad en el momento preciso para salvar un punto para su equipo y borrar la sonrisa que ya se dibujaba en el rostro del Vista.