Segunda jornada
6 de agosto
Alianza
3
Juventud Independiente
1
Estadio Cuscatlán (3:00 p.m.)
Vista Hermosa
1
L.A. Firpo
1
Estadio Luis Amílcar Moreno (3:30 p.m.)
Chalatenango
1
Atlético Balboa
1
Estadio Gregorio Martínez (3:30 p.m.)
Metapán
2
Nejapa
1
Estadio Jorge Suárez (7:00 p.m.)
Águila
3
FAS
1
Estadio Juan Francisco Barraza (7:00 p.m.)

¿Peor? Imposible

Lo de Águila es para llorar: sumó otra goleada, esta ocasión en el clásico ante FAS, equipo que, de paso, se colocó en la punta de la tabla de posiciones del Clausura.

Denni Portillo/Santiago Leiva
accion@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 4/20/2008

Al Águila se le olvidó como volar. Se ahoga en el aire y continúa su descenso en picada hasta el desastre. Un ambiente sombrío, oscuro, se vive en San Miguel, donde, tras los últimos sucesos, ya nadie puede decir con seguridad qué pasa al interior de la plantilla.

Curiosidad, coincidencia o como se le quiera llamar. Pero las palabras —esas que dicen que se las lleva el viento— que rondan en la “Perla de Oriente” decían que los jugadores negronaranja perderían dos partidos en reclamo por la salida del hondureño Fabio Ulloa. Aunque ninguno de ellos lo confirma, las coincidencias hablan: ya llevan dos, y con goleada. Y lastimosamente para ellos, la de ayer fue ante el rival que menos lo hubiera querido la afición.
FAS se quedó con la mejor parte de la crisis oriental. Tres puntos de oro que, por la combinación de resultados, lo dejó como líder del torneo.

Pero, a pesar del 3-0 contundente que reflejó el marcador, fueron los locales quienes tuvieron el control de la pelota en los primeros minutos, desbordando y tirando centros por la izquierda a través de Ernesto Góchez y Rudis Corrales.

Sin embargo, esos primeros intentos tímidos no calentaron el alma del local, que se hundió tan rápido como un abrir y cerrar de ojos. Irónico, pero la banda izquierda en la que ellos le intentaron hacer daño al FAS fue donde nació el primer tanto de la visita.

En un contragolpe, la pelota encontró los botines de Víctor Merino, quien observó como todo el carril izquierdo oriental estaba abierto. Ahí la puso para que entrara el sierraleonés Yussuf Sindeh y venciera a Santos Rivera con un toque colocado al segundo poste.

Era el principio del fin del clásico. Al menos para Águila. Porque su desastrosa historia de este Clausura 2008 inicia desde antes que el mismo arrancara, con todos sus problemas externos que han terminado minando y contaminando el interior del nido.

Faltaba Bentos

Y enfrente tenían a su verdugo, el que no podía hacer falta, el argentino Alejandro Bentos. Ayer volvió a ser una cruz. En el ’18 comenzó su carrera endemoniada hacia la portería, cuando la pierna desvergonzada de Otoniel Carranza lo bajó y los emplumados tuvieron que quedarse con uno menos por la expulsión del zaguero oriental.

Con un hombre menos en la cancha y un gol abajo también en el marcador, Águila apenas y pudo proponer un pésimo tiro del colombiano Fernando Zuleta (al ’22). Sencillamente, no daba para más y a un enfermo no se le puede pedir algo que no es capaz de brindar.

Quien si estaba para dar, repartir, anotar y celebrar era Bentos. Hace 15 días tuvo una primera cita con su historia, y ayer tuvo un feliz reencuentro cuando “el Pega” abrió la defensa emplumada (al ’35) y el argentino encontró una pelota suelta. La prendió de izquierda y la puso al poste derecho de Santos y el gol, segundo fasista de la noche, era su 71.º con la elástica tigrilla. Al mismo nivel que Roberto Casadei.

Y dos minutos después, otra vez. Con una comodidad increíble, Óscar Jiménez se coló por la derecha aguilucha, metió un centro al poste contrario y, únicamente acompañado de su sombra, Bentos cabeceó al fondo. Con su 72.º tanto ya es el segundo goleador extranjero en la historia de FAS y se pone a uno de Jorge “Mágico” González. Bastaron con esos tres goles para armar la fiesta en Santa Ana. El liderato es suyo.

Pero en San Miguel, la noche se volverá eterna. La derrota incluso ya sacó a Águila de las primeras cinco posiciones. Crisis es una palabra que desde hace ratos vuela el oriente del país.

Borman Marmol/LA PRENSA
Águila no encuentra explicación a su mal momento. Cada vez vuela más bajo y ayer perdió el clásico nacional contra FAS. En sus últimos dos juegos, ha recibido siete goles.