La esperanza es la última que se pierde, pero tras el mazazo que recibió el Águila el sábado en la noche de parte de Firpo, la dirigencia emplumada ve poco probable que puedan meterse a las semifinales del Clausura 2008.
“Mientras hay vida hay esperanza, porque no sabemos los resultados del mañana, pero la clasificación está difícil, se ha puesto cuesta arriba”, declaró Jorge Ortega, gerente regional del Grupo Águila Deportivo.
Con 17 puntos en la cartera y 12 todavía por disputarse, los migueleños aún tienen opciones matemáticas para colarse entre los cuatro, pero el margen de error es reducido. Prácticamente, los aguiluchos tendrían que ganar todos sus enfrentamientos, hazaña poco probable para un equipo que camina por la calle de la amargura.
Los pupilos de Agustín “la Chochera” Castillo llevan tres derrotas al hilo y apenas ha sumado una victoria en los últimos nueve enfrentamientos
“Nosotros tenemos que empezar a trabajar para el próximo torneo y en reforzar el equipo. Tengo claro que tenemos que reforzar al equipo con los mejores jugadores que el técnico nos pida”, expresó Ortega, quien aseguró que Castillo continuará con el equipo.
“El profesor sigue firme, él va escoger a su equipo y va a decidir quién se va y quién se queda (al término del torneo)”, añadió. El estratega peruano también ya ha externado en repetidas ocasiones que no renunciará.
El sábado por la noche, Ortega mandó una invitación abierta a los jugadores de otros clubes que terminen su contrato en el Clausura 2008.
“Ningún jugador que se le venza el contrato (en otro club) firme antes de hablar con el Águila”, declaró.
El dirigente emplumado digirió con resignación la aparatosa caída de su equipo ante el Firpo, pero la afición migueleña volvió a reprochar la actitud de los jugadores, quienes se refugiaron de prisa en el camerino.
Solo Eliseo Salamanca habló escuetamente ante la prensa al término del juego. “No nos explicamos que pasa, pero el fútbol es así, no solo nosotros pasamos una mal racha, en otros países pasa lo mismo”, se limitó a decir.