El Chalatenango, con un fútbol vertical y sobre todo efectivo, borró de un plumazo al Nejapa que llevaba 12 partidos sin perder en el Vitoria Gasteiz. La derrota deja a los tirafuego con escasas posibilidades de clasificarse a las semifinales, ya que apenas tienen 15 puntos y solo restan cuatro fechas por disputarse en el Clausura 2008.
A los norteños, en cambio, la victoria les permitió arribar a 22 puntos, los que si bien es cierto no les permiten estar entre los cuatro, son suficientes para seguir pegado al pelotón que comanda la tabla.
Ayer, el Nejapa que volvía a su casa tras empatar 0-0 de visita con el Alianza quiso aplicar a los alacranes la misma fórmula que le rindió buenos frutos en su victoria de 4-1 sobre el Águila, pero el Chalate, ni es ni se parece a los anaranjados.
En la primera parte, los morados se vieron abrumados por un Nejapa superior en el medio terreno, pero que no supo sacarle provecho a su mejor volumen ofensivo y a sus llegadas, contrario al Chalatenango que, de tres tiros mandó dos al fondo de la red.
El primer baldazo de agua fría para los tirafuego cayó apenas al minuto 5, cuando Manuel Martínez superó en velocidad a Jaime Medina y definió con remate potente de derecha. Un minuto antes, el veterano Héctor Canjura había quemado los guantes del meta chalateco, Pedro Vásquez, desde fuera del área.
El tanto fue un pellizco para los discípulos de Mauricio Cienfuegos, que tuvo por las bandas dos anchas carreteras durante los primeros 45 minutos.
Fue precisamente esa fórmula la que le permitió conseguir la paridad de forma tempranera. Al ’15, Ludwin Meraz desbordó por izquierda y sirvió para Pedrozo, quien desaprovechó y apareció Juan Carlos Reyes en segunda instancia para firmar su noveno gol en el torneo.
La paridad se quebró al ’41 cuando Manuel Martínez se encontró un bombón servido por Francisco Serrano en el área y la sopló al fondo de la cabaña defendida por Miguel Montes.
Al Nejapa le quedaba toda la segunda parte para encarrilar el juego, pero Webster con un gol de gran factura al ’51 se encargó de matar la inspiración. El hondureño se sacudió a Meraz y definió de zurda con remate colocado. El 1-3 puso punto final a la historia.