Manuel “el Black” Martínez hace suya la frase de que al delantero se le mide por el gol, ese que le fue huraño al principio del torneo y que hoy se le ha pegado como chicle a sus botines.
Y es que “el Black”, que en otros tiempo anotó para Balboa y para Firpo, ha vuelto a la titularidad en Chalatenango y con él, sus goles.
En las últimas cinco fechas, el ariete, oriundo de Usulután, se ha encontrado con las redes en cinco ocasiones, promediando un gol por juego.
Los últimos dos tantos se los embolsó el domingo pasado en el duelo que le ganaron de visita 1-3 a los tirafuego del Nejapa.
El primer gol lo definió de pierna derecha luego de ganarle la posición, en velocidad y fuerza, al zaguero Jaime Medina. En el segundo hizo gala del oportunismo: Francisco Serrano remató y “el Black”, con toque sutil, se la cambió al meta Miguel Montes.
Antes de eso, había anotado ante el Isidro Metapán, el San Salvador y el Once Municipal, a todos en la segunda vuelta.
La cosecha, según Martínez, ha sido un premio de Dios a la paciencia y a la perseverancia.
Y es que el artillero arrancó el Clausura 2008 desde el banquillo, vio actividad en la 2.ª y 3.ª fecha y luego, sin pena ni gloria, retornó a la suplencia, hasta que despertó en la 10.ª jornada.
“Estoy contento por la forma en que se me están dando las cosas y también porque el equipo está ganando. Es una doble satisfacción”, dijo “el Black”, quien aseguró que, a inicios del torneo, no había superado psicológicamente una operación de cartílago en la pierna derecha.
“Nunca me acostumbré a estar sentado, pero, en su momento, el profesor (Ramón Sánchez) me dio la oportunidad y gracias a Dios le he respondido con goles”, expresó el ex firpense.
En el torneo pasado, Manuel solo vio acción en cuatro juegos y anotó dos tantos, meta que se había propuesto superar en el Clausura 2008 y que ya ha rebasado con creces.
Hoy, incluso piensa en pasar los seis goles y, de ser posible, pujar por el título de goleo.
“Así como está el torneo, y con el estado de forma que estoy pasando, no descarto meterle un poquito de presión a los que están arriba de mí en el goleo”, advirtió.
Martínez declaró que ha encontrado la ruta al gol y que no se ve lejos de la Azul. Está convencido de que la única forma de llegar es por la vía del gol.
“La alegría de un jugador salvadoreño es vestir la camisola de la selección y yo no me veo afuera ni adentro”, sostuvo.
Martínez ya ha vestido la elástica de la Azul y no sería raro que, a fuerza de goles, convenza al mexicano Carlos De los Cobos.
Respecto al Chalatenango, aunque tiene en su camino cuatro huesos duros para lo que resta del torneo —FAS, Águila, Alianza y Firpo—, confía en que se meterá a las semifinales.