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Estadio Cuscatlán (3:00 p.m.)

“El jugador ya firmó finiquito”

Juan Ramón Paredes habló de las complicaciones económicas que enfrentó en el Once Municipal, y por las cuales tuvo que renunciar al cargo de entrenador.

Christian Peñate
accion@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 4/29/2008

Se sentó en su despacho para hacer un balance de su salida de Once Municipal, equipo que ahora probablemente sea dirigido por Iván Ruiz. Juan Ramón Paredes, hasta el domingo técnico canario, no titubeó en decir que el hecho de que la directiva se haya quitado la responsabilidad de pagar la deuda a los jugadores lo complicó todo.

¿Cuál fue la principal razón para tirar la toalla en Once Municipal?

Bueno, la decisión que tomó la directiva de Once Municipal la semana recién pasada, cuando informó que abonaría un dinero como parte de la deuda de dos meses con los jugadores. Pero la dirigencia dijo que allí terminaba todo. Se le pidió a los jugadores que renuciaran a cobrar su deuda. Es algo que realmente fue duro para ellos. Entonces, para el juego ante Metapán vimos un Once Municipal diferente, nada parecido al que habíamos visto en los partidos anteriores. No se vio un equipo que quiere salvar la categoría.

¿Por qué no renunció antes del juego ante Metapán si el panorama ya se tornaba complicado?

Es que los jugadores esperaban un abono a la deuda. Como te repito, el problema fue que la directiva dijo que todo terminaba con el dinero entregado. Todo jugador tenía que dar por finalizadas sus peticiones económicas. Además, había que firmar un documento en el que el jugador expresaba que ya no se le debía nada. El futbolista firmó un finiquito.

¿Qué fue lo que falló en un Once en el que usted veía una clasificación?

Los problemas eran graves en el equipo. En una plática, antes de mi llegada, algunos jugadores me dijeron que había posibilidades no solo de salvar la categoría, sino que hasta de clasificar a semifinales. Con eso acepté trabajar en el Once. Sin embargo, cuando tenía dos semanas de estar con el equipo, los problemas se hicieron más graves y no hubo solución.

¿Ve en segunda al Once?

La verdad es que hay 12 puntos por disputar. Pero el técnico que llegue debe ser alguien que realmente tenga guardado un sombrero y sacar de allí las cartas escondidas para resolver los problemas que tiene Once Municipal. Creo que no dejamos una buena imagen en la afición del equipo que nos vio trabajar.

¿Hasta dónde estuvo consciente de que su nombre estaba en juego al ir a dirigir a un equipo al borde del descenso?

Desde el momento en que uno acepta el compromiso sabe que está en juego todo lo que ha hecho. Sin embargo, creo que siempre hay un mañana. Cualquier reto que uno tiene es bienvenido, porque para eso somos entrenadores de fútbol.

Foto de LA PRENSA/Javier Aparicio