Hasta ayer, la pregunta sobre el posible nuevo entrenador del Once Municipal no tenía respuesta. Clavados en el fondo del sótano y con el descenso a la vuelta de la esquina, parece que nadie quiere dirigir a los canarios.
Ante la ausencia de técnico, la conducción del entrenamiento la asumieron el capitán Mario Elías Guevara y el argentino Carlos “el Nene” Escalante.
La práctica vespertina no duró más de 40 minutos y únicamente incluyó trote y pechadas. Fue prácticamente para soltar los músculos por el partido del domingo.
Respecto a la vacante que dejó Juan Ramón Paredes, Guevara solo dijo que, aparentemente, se tienen los nombres de tres candidatos para asumir el cargo, pero que los contactarían en horas nocturnas. El que más suena entre ellos es el de Iván Ruiz.
Un pueblo triste
El problema del descenso no es algo que solo afecte al plantel de jugadores del Once Municipal, puesto que la afición canaria ya está convencida de que al equipo le quedan pocas horas de vida en la liga de privilegio.
Andrés y Ronaldo Marroquín, conocidos popularmente como “las Cabras” —los aficionados número 1 de los ahuachapanecos—, manifestaron tristeza y al mismo tiempo resignación por el trago amargo que le viene de frente al conjunto fronterizo.
“El equipo ya es insalvable y con el juego que desarrolla se hace más imposible”, dijo Andrés. “Estamos tristes porque se está acabando toda la diversión de ir todos los domingos al estadio y visitar los diferentes escenarios de la liga mayor para ver partidos de primera”, se lamentó, por su parte, Ronaldo.
Los canarios están siete puntos abajo del San Salvador cuando solo quedan 12 unidades en juego.