6ta Fecha 2da Vuelta / 14 y 15 de noviembre
< >
Atlético balboa
-
Luis Ángel Firpo
-
Estadio Juan Francisco Barraza (viernes 14 noviembre)
Chalatenango
-
Alianza
-
Estadio Gregorio Maríìnez     
Juventud independiente
-
Nejapa FC
-
Complejo Deportivo
Águila 
-
Vista Hermosa
-
Estadio Juan Francisco Barraza          
Fas      
-
Isidro Metapán
-
Estadio Óscar Alberto Quiteño

Siguen sin rumbo

Águila acrecentó su crisis al sufrir la cuarta derrota consecutiva, esta vez a manos del Alianza. Los albos tocaron el cielo al salvarse matemáticamente de cualquier posibilidad de descenso y repechaje.

k Denni Portillo
accion@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 5/3/2008

Alianza y Águila siguen siendo como las dos caras de un espejo: hace un año, los albos comenzaba un campeonato con la difícil misión de no poder contratar jugadores durante un año y tener que luchar para evitar el descenso y el repechaje, mientras que los emplumados marcaban una de sus mejores primeras vueltas en los torneos cortos.

Pero las historias han cambiado por completo en los últimos 12 meses. Los caminos se han enderezado y torcido. Ayer se cruzaron y sirvieron para confirmar la salvación blanca y la condena al pésimo torneo de los negronaranja. Se acabó una pesadilla, pero sigue la otra.

Llegó a su fin el calvario blanco, y temprano, cuando, sobre cuatro minutos, José Martínez sacó el primer disparo a portería. Rebote antes de llegar a esta y el debutante Benji Villalobos se tenía que tragar el primer gol de la tarde.

Rápido. Frenético. Así fueron los minutos que le siguieron a la anotación blanca. Aderezados por la emoción de un cabezazo del costarricense Kervin Lacey, que tocó el horizontal, y la mano de Deris Umanzor dentro del área. Penalti.

Benji le quiso dar a su equipo las alas que hace rato le quebraron, y voló para contener el disparo de Arturo Albarrán.

Parecía la motivación que los visitantes necesitaban para despertar, pero el entusiasmo se les cayó pronto —en realidad ni siquiera apareció —y no les quedo de otra que soportar la mano de Julio Castro, también dentro del área, que Vitelio Rivera no quiso pitar.

Se combinó entonces la desdicha emplumada con la desidia blanca. Deseosa de manejar el partido como el anterior ante FAS, cuando también se fueron en ventaja, y comenzaron a pasear la pelota entre sus piernas, pero ayer no había rapidez, el traslado era lento y el rival no se tiraba a presionar por completo.

Por eso, hasta el minuto 40, el partido fue como un reloj quebrado, que se ha quedado atascado en una hora que parece eterna, un aburrimiento que parecía no tener final.

Hasta que se llegó la jugada tragicómica del año. Dagoberto Portillo acababa de ganar un achique al panameño Nicolás Muñoz y, en su intento de salir jugando rápido, se la dio a Julio Castro, en cuyas piernas rebotó la pelota y quedó en los dominios del canalero.

Pero a Nico le dieron ganas de hacer la suya también, y tras driblar a Dago se aguantó la pelota, con toda la portería vacía, hasta que recibió la falta de Víctor Velásquez y el central no tuvo otra opción más que pitar el penalti.

A hacerse justicia llegó el mismo ariete, con un tiro ajustado al poste izquierdo, que daba un respiro a los emplumados. Pero el aire les duró solo 120 segundos, porque volvió a aparecer Chepe para dársela a Ramiro Carballo, quien la ajustó en el ángulo que Benji debía haber protegido.

Y ahí murieron los negronaranja. Porque en la segunda parte fueron nuevamente el mismo equipo de todo el torneo. Uno que se cansa de intentarlo, que parece tener un chip instalado que les dice que siempre hay que elegir la jugada más difícil y al que remontar se les ha vuelto una misión imposible. De poco vale ahora el cabezazo de Lacey o el izquierdazo de Alex Campos, también al horizontal. La herida no se cierra. Sigue su pesadilla.

La que sí lo hizo es la de Alianza. Tras un año de sufrimiento ya es inalcanzable para San Salvador. No habrá repechaje, mucho menos descenso. Misión cumplida. Se acabó una pesadilla.

Foto de LA PRENSA/Rony González
La imagen es simbólica: cada jugador de Águila ve por su lado. Los aguiluchos no encuentran el camino que los saque de la crisis que viven. Ayer sumaron una nueva derrota.