Más de una docena de goles y cuatro derrotas al hilo hablan mal de un equipo, y sobre todo cuando se trata del Águila, acostumbrado siempre a surcar los cielos y a pelear semifinales y finales.
Hoy, con 17 puntos en el bolsillo y a kilómetros de las semis, a los migueleños solo les resta cerrar el torneo de manera decente y eso pasa por cortar de tajo una seguidilla de cinco partidos sin victoria.
El sábado pasado, los discípulos de Agustín “la Chochera” Castillo cayeron 2-1 ante Alianza, en la capital, resultado que no fue tan desastroso, pero que igual fue otra derrota, la cuarta al hilo.
La crisis revivió lo sucedido en el Clausura 2005 cuando el equipo oriental sumó ocho partidos al hilo sin ganar: tres empates y cuatro derrotas fueron sus números.
Este año, la crisis emplumada explotó el 12 de abril cuando cayeron aparatosamente 4-1 ante los tirafuegos del Nejapa. Desde entonces sus derrotas se cuentan por salidas a la cancha. FAS y Firpo lo irrespetaron en su propio estadio. Los tigrillos les ganaron 0-3 y los usulutecos 1-4.
El farolillo rojo, sin embargo, se activó desde el empate 1-1 ante el Once Municipal y el posterior despido de su capitán, el hondureño Fabio Ulloa.
La crisis del Águila está argumentada en las lesiones, malos arbitrajes y el desalojo del estadio Juan Francisco Barraza, donde ejecutaban sus prácticas.
Sin embargo, fuentes cercanas al nido atribuyen los malos resultados a otros factores.
“En el equipo no hay ni unidad ni solidaridad, falta también humildad”, dijo una de estas fuentes que pidió reservar su nombre. “Ahí hay jugadores soberbios y eso los ha llevado a la situación en la que están”, agregó el informante, quien añadió que existe mucha hipocresía, desconfianza y rivalidades por asumir el liderazgo del plantel, al tiempo que confirmó que no solo fue Camilo Mejía, quien llegó ebrio antes del juego ante el FAS, sino varios jugadores.
Otra fuente cercana al equipo, confirmó a LA PRENSA GRÁFICA que entre ocho y 10 jugadores quedarán fuera del equipo al término del Clausura 2008.
Mientras, un ex directivo emplumado culpó a la dirigencia por la situación complicada que vive el plantel. Es que a su juicio, lejos de potenciar a aquel Águila que salió campeón hace un par de torneos, lo desarticularon al dejar ir a jugadores como Luis Anaya y Francisco Serrano, por mencionar algunos.
“Para mí, los responsables son los actuales directivos del equipo, pero lamentablemente quieren limpiarse las manos en los jugadores. Quieren pegarle las pulgas al perro más flaco”, manifestó el ex directivo.