Águila acabó anoche con una racha negativa de cuatro derrotas consecutivas tras derrotar 2-1, en el Barraza, al Chalatenango.
El equipo migueleño tuvo una buena faena y de nuevo conoció el sabor de las mieles de la victoria. Eso sirvió para que cuerpo técnico, dirigentes y jugadores respiren profundo después de que los ánimos no eran los mejores en el nido.
Con la victoria, Águila llegó a 20 puntos y se ubica en la sexta casilla de la tabla de posiciones. Los migueleños incluso se aferran a las posibilidades matemáticas para buscar un boleto a semifinales del Clausura.
Los emplumados comenzaron haciendo daño por el carril derecho. Era por esa zona donde aparecía Marvin “el Perico” Benítez para hacer gala de su experiencia y filtrar balones a sus compañeros de avanzada. Pero no solo eso. También acarreaba todas las pelotas con ese buen dominio de pelota que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera.
Por su parte, Chalatenango se dedicó a hacer daño con Manuel Martínez. “El Black” aparecía por el corredor izquierdo para darle trabajo a la zaga naranja y negro. A él se sumaba Cristian Castillo, quien se reportó de emergencia debido a una lesión que sufrió en los primeros minutos del partido Ronald Pimentel.
Águila abrió el marcador por intermedio del “Perico” Benítez, quien al minuto 30 aprovechó un servicio para mandar un potente disparo desde fuera del área que no pudo contener el meta Pedro Vásquez. Apareció el humo anaranjado de la 12, una de las barras fieles de los migueleños.
Pero el hondureño Franklin Webster apareció al minuto 43 para emparejar los cartones. Así se fueron al descanso.
Para la segunda parte, Águila entró a buscar su segundo gol y lo logró. Apareció Víctor “el Moco” Márquez para poner el 2-1 con un potente disparo desde el sector izquierdo que no pudo detener Vásquez. Águila tuvo que sufrir sobre lo último por la expulsión de Luis Hernández al minuto 90.