Muchos pocos terminaron haciendo un solo mucho para el Once Municipal, y tras sumar su primera victoria del torneo la jornada anterior, las posibilidades de salvarse del descenso directo son más latentes en el ambiente de los canarios.
El punto de desventaja con que iniciaron el torneo en relación con San Salvador se estiró y llegaron a ser hasta 7. Pero a fuerza de empates, el pasado miércoles, hicieron en 90 minutos más que en 15 partidos y derrotaron a las panteras, rival directo en la lucha por quedarse con el premio indeseable de bajar a segunda división.
Con eso, ya solo tres puntos separan a canarios de metropolitanos, cuando quedan seis por disputarse, por lo que así como fue clave la jornada anterior, lo es también la de hoy para poder dejar sentenciado definitivamente el descendido del torneo.
A los ahuachapanecos únicamente la victoria les sirve. Su problema —uno de tantos— es que les toca medirse con el primero de la tabla, Firpo, que está a punto de asegurar su clasificación a semifinales y no está para andarle haciendo favores a nadie. De producirse una victoria occidental —por muy increíble que pueda sonar—, las posibilidades seguirían abiertas para los canarios, que quedarían a la espera de lo que pueda hacer San Salvador contra el Nejapa para saber su situación para la última jornada.
Si los metropolitanos derrotan a los tirafuego —que ya no se juegan nada en este campeonato más que un cierre digno—, las cosas seguirán como hasta hoy: con tres puntos de diferencia y la incógnita del descenso firme hasta la última fecha.
Pero si ganan los canarios y el “SanSal” empata o pierde, sería solo un punto la diferencia entre ambos y un panorama sombrío para los metropolitanos, que en la última fecha visitarán Santa Ana, mientras que el Once jugará con el Nejapa. Empero, todos esos sueños así de fácil como se construyen se pueden caer si los canarios no vencen al Firpo y los capitalinos al menos suman un punto con Nejapa. El hacha caerá sobre uno de ellos, solo es cuestión de esperar.