Las panteras están en peligro de extinción. Las fieras de Rubén Alonso tenían que ganarle ayer al Nejapa para que su pulso mantuviera el mismo ritmo cardíaco, y así evitar una muerte fatal. Pero no fue así. Nejapa los puso al borde del abismo al derrotarlos, de visita, 0-2.
Los capitalinos entraron animados. Estaban convencidos de que solo una victoria les podría dar tranquilidad. En los primeros minutos se fueron al ataque y buscaron con ansias abrir el marcador.
Los cafeteros Christian Gil Mosquera y Bernardo Jaramillo eran las fieras que insistían sobre la cabaña rival, pero no lograban buena definición.
Solo 10 minutos de juego transcurrían y las panteras ya habían llevado dos jugadas de peligro en la portería de Cristian Blanco. La más peligrosa fue la de Jaramillo, cuando soltó un fuerte zapatazo de pierna izquierda, y que fue atajado por el meta tirafuego. El grito: “¡Vamos fieras!” no se dejaba de escuchar; Rubén Alonso animaba a sus muchachos, pero poco a poco el Nejapa fue entrando en calor.
El mexicano José Luis Osorio comenzó a tocar en corto y produjo filtraciones de balón al fondo del área, donde se encontraba, siempre bien posicionado, Juan Carlos “el Colorado” Reyes para tratar de sorprender de cabeza al meta pantera Pablo Hernández.
Ante la presión del Nejapa, los capitalinos se perdieron en el medio campo. Al ’42, Jimmy Cabrera creó una jugada individual en el borde del área y puso el 0-1 a favor de la visita.
En el segundo tiempo, el San Salvador trató de igualar las acciones. Juan Díaz llegó en lugar de Bernardo Jaramillo y tuvo varias opciones a gol, pero no pudo transformar ninguna.
La jugada más clara del San Salvador ocurrió al ’62, cuando Gil Mosquera recibió pase en el borde del área y logró acomodarse para soltar un potente disparo que fue atajado por Blanco.
Al minuto 80, “el Pichuta” anotó en propia puerta, para el 0-2. Mientras en Ahuachapán, el Once celebraba el empate ante Firpo, y los apenas dos puntos que ahora les saca San Salvador.