Ya hay tres, pero falta un invitado a la fiesta. Isidro Metapán, Firpo y Vista Hermosa aseguraron desde ayer participar en la ronda decisiva del torneo gracias a la victoria calera sobre Águila y a los empates de los pamperos y correcaminos, con Once Municipal y FAS, respectivamente.
La clasificación de este trio no es otra cosa si no la confirmación y el premio para los equipos más regulares del certamen. En un torneo en donde el liderato ha pasado por unas y otras manos han sido los metapanecos, usulutecos y morazánicos, quienes mejor lo han hecho.
Los caleros son el equipo con los mejores números. No solo de estas 17 fechas jugadas, sino de la temporada en general, en la tabla acumulada son el primer lugar, con 60 puntos.
Los dirigidos por Edwin Portillo dieron un paso más que importante, no solo por haber amarrado su clasificación, pero porque podrían terminar primeros del torneo y eso les garantizaría jugar el partido de vuelta de semifinales como locales en el estadio Jorge Suárez, donde los últimos dos torneos ningún equipo ha podido derrotarlos.
Abajo de los metapanecos, con 29 unidades están el Firpo y Vista Hermosa, a los que les bastó con empatar para asegurar su cupo.
Ninguna de las dos clasificaciones es una sorpresa. Los pamperos viven tiempos de bonanza y, aunque no son primeros, han sido el equipo que mejor propuesta futbolística ha presentado, apoyado sobre todo en el aporte de los argentinos Fernando Leguizamón y Patricio Barroche.
Sin embargo, todavía deben pelear para asegurar terminar en segundo lugar. Contra un rival complicado como es Chalatenango, que todavía tiene chances de clasificación; únicamente derrotando a los toros y esperando la derrota de FAS ante San Salvador.
Gotera vuelve a ser hermosa
La clasificación también regresó a Morazán. Tras la decepción del torneo anterior, cuando el Vista Hermosa se quedó eliminado en el repechaje por definir al cuarto clasificado contra Firpo, los correcaminos apresuraron sus opciones en este y aseguraron plaza una jornada antes de la finalización de las dos vueltas.
Poco importó que a medio torneo el argentino Jorge García se fuera del equipo buscando mejores rumbos. El nacional Víctor Coreas lo ha suplido, y con creces, manejando bien al grupo hasta lograr ser uno de los cuatro semifinalistas.
Ahora la única encomienda pendiente de los celestes es la misma que la del Firpo: buscar un triunfo en la última jornada y esperar el tropiezo rival para apoderarse de la segunda posición y el derecho a terminar la semifinal jugando de local.
La cuarta posición y último boleto a semifinales es, de momento, una incógnita, aunque FAS se perfila como el favorito para quedarse con él.
Los santanecos cerrarán el campeonato al jugar como locales contra el San Salvador, que necesita obligadamente la victoria para escapar por completo del descenso. Pero un empate deja a los tigrillos con 28 unidades, las mismas que podría alcanzar Chalate si vence a Firpo, forzando a un partido de repechaje.
Ya está definida buena parte de los actores del siguiente acto del fútbol salvadoreño, pero falta el desenlace del primer acto. ¿Emoción? Garantizada.