De seis pasaron a ser dos. La diferencia en el fondo de la tabla se estrechó en las últimas dos jornadas. Ahora, es cosa de una victoria para saber qué equipo irá directo al descenso y cuál peleará el repechaje con el subcampeón de la segunda división.
Hasta antes de iniciar la jornada 34, San Salvador parecía prácticamente salvado, pero la derrota en Ahuachapán, ante su rival directo por la permanencia, le complicó todo, por lo que ahora apenas cuenta con un par de puntos de ventaja.
San Salvador aún tiene en sus manos conseguir el derecho de quedarse en primera división. Once Municipal, por su parte, tiene que cumplir con su tarea, derrotar a Nejapa y esperar que FAS se apiade de ellos y le gane a las panteras, para poder hacer realidad el milagro que hasta hace ocho días parecía imposible.
Pero este sube y baja entre Once Municipal y San Salvador ha sido una constante en todo el torneo, puesto que ambos equipos nunca pudieron sacarse más de ocho puntos –en las jornadas 27 y 28–, a favor de los capitalinos, quienes no pudieron mantenerla como resguardo a la recta final.
Mucho tiene que ver que los capitalinos no hayan ganado más de un punto en toda la segunda vuelta del Clausura, por los siete que han acumulado los canarios –cuatro en los últimos dos juegos– y que hoy los tienen con un panorama más que esperanzador para tratar de quedarse en primera.
Esperanzador también por el estado anímico de los dos equipos. Once Municipal respira ilusión, mientras que las panteras, solo resignación.