Febrero de 1999. "Ya ni el panadero tenía valor de entrar a la colonia. Nadie entraba, y quien lo hacía salía sin nada. Los muchachos tenían controlado todo." Gliserio Membreño, mejor conocido como Don Lito, era de los pocos extraños (él vive en la Buenos Aires) que podía llegar a las entrañas de la colonia Vista Hermosa, en Gotera, sin problemas.
La colonia, poblada por desplazados de sus lugares de origen debido a la guerra, estaba en total dominio de las pandillas. Don Lito, como de costumbre, llegaba al lugar a jugar cartas. Una de esas tantas tardes de ocio cambiaría la historia. [nota completa]
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