A pesar de que la alcaldía capitalina ejecuta el plan de recuperación y construcción de zonas verdes y parques de la ciudad, algunos de estos han sido ocupados por indigentes quienes habitan en dichos lugares.
Tal es el caso del redondel Don Rúa y la plaza 15 de Septiembre y parque del barrio Candelaria, ahí la presencia de indigentes es notoria: colchones, sillas, cartones y hasta utensilios de cocina son usados por estos grupos que permanecen en las áreas verdes —que por ahora se han convertido en dormitorios públicos— ante la mirada pasiva de las autoridades municipales.
Dicha acción ha causado malestar entre algunos ciudadanos que aseguran que en repetidas ocasiones han sido víctimas de robos.
Sebastián López, de 65 años de edad, reside en los alrededores del barrio Candelaria, y en lo que va del año —asegura— ha sido víctima de la delincuencia más de 10 veces.
“Yo trabajo en oficios varios, y cuando voy a mi casa tengo que pasar cerca de esta plaza y siempre está llena de huelepega, y eso representa un peligro para todos porque se ponen a asaltar a la gente”, dijo el habitante.
Al igual que López, Rhina M., una joven estudiante de bachillerato, manifestó que debe guardar dinero debido a que los huelepega le piden todos los días.
“A veces solo con lo del pasaje me manda mi mamá y me da miedo caminar por ahí (parque del barrio Candelaria), porque si no les doy dinero, esos bichos me siguen”, expresó la estudiante.
Algunos automovilistas que circulan por las referidas zonas hacen la observación que los indigentes lanzan objetos con el fin de distraer u ocasionar algún imprevisto para luego cometer un acto delictivo.
“Hace como una semana iba para San Jacinto y cometí el error de pasar por aquí y uno de esos jóvenes me lanzó algo al parabrisas y me lo dañó”, comentó Enrique Guzmán.