Padres de familia bloquearon por cuatro horas un tramo de la 7.ª avenida norte de Santa Tecla, frente a las instalaciones de la escuela especial, en rechazo al inminente traslado de dicho centro escolar.
La acción de los padres de familia impidió que el mobiliario de la institución fuera trasladado por empleados del Ministerio de Educación (MINED) que desde tempranas horas se apostaron frente a las instalaciones de la escuela.
El bloqueo de la calle captó la atención de conductores y transeúntes, que manifestaron su apoyo con aplausos y palabras de incentivo. “No permitan que los trasladen”, dijo un conductor desde su automóvil. La medida causó congestionamiento en las calles aledañas.
El local donde funciona actualmente el centro es propiedad de la alcaldía, que hace 30 años entregó en comodato el terreno al Club Rotario.
Sin embargo, hace dos años el MINED se hizo cargo de la administración de la escuela especial y se desligaron completamente los rotarios, pero aún comparten las instalaciones del centro escolar.
Algunos padres aseguran que fue el Club Rotario el que a través de una carta solicitó a Educación el traslado. “Es un pecado lo que han hecho. Es injusto que saquen a los niños que no tienen la culpa de nada. Todo por lucrarse”, dijo Mayra Guerrero mientras acomoda un cartel con la leyenda: “Traslado no. Los padres, madres, niños y niñas no lo quieren”.
LA PRENSA GRÁFICA intentó hablar con el presidente del Club Rotario, José Mario Aguilar, pero no dio ninguna respuesta.
El alcalde Óscar Ortiz aseguró ayer que el terreno fue dado en comodato exclusivamente para el funcionamiento de la escuela especial, y de no ser así el comodato podría anularse.
El secretario de la Asociación de Maestros de Bases Magisteriales del sector, Paz Zetino, manifestó su desacuerdo ante la postura tomada por la ministra Darlyn Meza de no dar marcha atrás: “Son niños especiales que necesitan un espacio adecuado, ventilado y donde los quieren llevar no es el adecuado. Quieren beneficiar a unos pocos”.
Hasta el cierre de esta nota algunos padres de familia continuaban “custodiando” la fachada del inmueble.