Hacer bien las cosas, estar rodeado de un buen capital humano y aprovechar las oportunidades de negocios son los tres factores a los que Samuel Quirós, presidente y fundador de Grupo Q, atribuye el éxito de su empresa.

En 1952, con un capital de unos 2,000 colones (un poco más de $200) el empresario comenzó con una venta de llantas. Luego, con un préstamo de 10,000 colones ($1,142) incursionó en la venta de repuestos. Las oportunidades –esas que dice el empresario que hay que aprovechar porque solo llegan una vez– siguieron, esta vez de la mano de la distribución de jeeps Willys, de las que vendía una, y si el tiempo era bueno hasta dos unidades al mes.

Para 1962, la empresa Samuel Quirós y Cía. ya había adquirido la distribución de Datsun-Nissan para El Salvador y dos años más tarde ya había expandido sus operaciones hasta Honduras.

“El negocio, como él (Samuel Quirós) lo veía, se fortaleció porque se buscó una diversificación de riesgos: riesgo país, riesgo político, riesgo económico. Se diversificaron marcas (tomando en cuenta que algunas perdían competitividad a medida que la moneda del país fabricante se apreciaba)”, afirma Carlos Enrique Quirós, vicepresidente comercial de Grupo Q.

Sesenta años más tarde, la empresa está en toda Centroamérica (exceptuando Panamá) con 40 puntos de atención y alrededor de 16 marcas en su portafolio, como Porsche, Mercedes Benz, Nissan, Hyundai, Jeep, entre otras.

La empresa tiene una cartera de más de 150,000 clientes quienes no solo tienen acceso a la compra de vehículos y llantas, sino también tienen la oportunidad de buscar financiamiento con la misma compañía a través de Credi Q. Esta división tiene una cartera de alrededor de 25,000 clientes y tiene colocados unos $240 millones.

Superando la crisis

En 2008, el sector automotriz comenzó a resentir la crisis económica mundial y Grupo Q no estuvo exento del impacto. En el segundo semestre de ese año, el rubro cayó 10% en Centroamérica, y para 2009, el descenso fue más profundo, con un promedio del 50%. Para 2010 y 2011, el sector se comenzó a recuperar y tuvo crecimientos de entre 10% y 27%. “El año pasado anduvo alrededor del 18% el crecimiento pero a escala regional, pero esto tiene que ver con lo que está sucediendo en el momento en el país”, afirma Carlos Quirós. Desde esa caída, quienes han tenido más problemas para recuperarse son Guatemala, Honduras y El Salvador.

Según el fundador de Grupo Q, la venta de vehículos de trabajo es un indicador de cómo camina una economía, y esto depende de la seguridad que perciban los inversionistas. “Usted ve que Nicaragua está creciendo, porque a pesar que tiene una situación política también de izquierda no tiene mayor problema porque a los empresarios se les está dejando trabajar. Al dejárseles trabajar ellos están generando empleo y la generación de empleo en Nicaragua es más grande que en El Salvador. Esa es una condición que no se puede apartar porque no depende de ninguno de los empresarios, depende de la condición y la situación económica y política del país”, dice Samuel Quirós.

Las ventas de vehículos, según el vicepresidente comercial de Grupo Q, tiene una clara relación con el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de cada país.

El año pasado, por ejemplo, Panamá, Costa Rica y Guatemala lideraron las ventas con 55,000, 40,000 y 25,000 unidades, respectivamente. A la fila están Honduras con 13,000; Nicaragua, con 12,000, y El Salvador con 10,500 unidades. “Hace 12 años, en El Salvador se vendía el triple de unidades de lo que se vendía en Nicaragua”, indica Carlos Quirós.

Para el fundador de Grupo Q, “la crisis mundial, aparentemente, tocó fondo el año pasado” y está en proceso de recuperación muy lenta; sin embargo, recordó que la crisis nacional aún no se supera. “Mientras que aquí no se entienda que el motor que hace funcionar a cualquier país del mundo es la empresa privada, no vamos a poder salir de esta situación”, acotó.